Estados Unidos

Donald Trump nombró a su candidato para la Corte Suprema y los demócratas contestaron que darán pelea. La expectativa no es menor. Por lo que está en juego y por la incertidumbre acerca del desenlace, el drama político-judicial que se viene amenaza con convertirse en un gran espectáculo. Un culebrón en la tradición de las audiencias televisadas del Congreso que paralizaban al país, desde la de Joseph McCarthy en los años 50 cuando cazaba comunistas hasta la de Oliver North en los 80 con el escándalo Irangate, o últimamente la de Hillary Clinton por el ataque en Libia, personajes variopintos convertidos en héroes y villanos favoritos de millones de espectadores atentos a cada una de sus palabras, pero sobre todo a cada gesto, mirada o ademán.

Argentina

Por Alberto Kornblihtt *

El mes pasado, testifiqué en las audiencias públicas previas a la sesión de 23 horas del Parlamento argentino sobre la despenalización del aborto, un tema que pocos esperaban que llegara a la esfera pública incluso hace un año. Cientos de miles de personas se congregaron en las calles para pedir la legalización del aborto. Y celebraron el 14 de junio cuando la Cámara de Diputados votó a favor.



De: Franco Leonel

UNASUR: concuerdo, resultará doloroso para muchos que este organismo o bien desaparezca, o bien se mantenga simplemente como una institución puramente formal de las decisiones de los países  sudamericanos. En algún momento en el 2015, cuando se cumplían diez años del “ALCA, ALCA, al carajo” de Hugo CHávez, junto a néstor Kirchner, Evo Morales, Rafael correa y otros dirigentes latinoamericanos populares , , se estaba queriendo señalar el final de un período en la historia regional, como una unión política desde la UNASUR, y económica desde el MERCOSUR, genuina e independiente de los intereses del primer mundo; con los sucesivos fallecimientos de Néstor Kirchner, Hugo Chávez y Fidel Castro, quedó abierta una brecha en la región para decidir a los siguientes dirigentes; decisiones que, está de más aclararlo, fueron desafortunadas y equivocadas.. Y volviendo a la situación general latinoamericana, no es creíble que el organismo se disuelva, incluso si la OEA toma el control, es necesario contar con el apoyo de un rostro aparentemente pluralista y democrático de la unión sudamericana para que las decisiones norteamericanas y de la UE sean efectivas.