Chubut en crisis: más de dos meses de atrasos en los salarios del personal de salud

En plena pandemia, la provincia adeuda más de dos meses de salarios al personal de salud, retroactivos y el medio aguinaldo. Atrasos, pagos escalonados y falta de respuestas por parte del gobernador Mariano Arcioni, que se niega a recibir a los sindicatos para negociar.

La falta de pago afecta también a todos los empleados públicos y jubilados de la provincia. Una crisis que se viene gestando con el ajuste en la coparticipación heredada del gobierno de Cambiemos, que dejó miles de despidos y una toma de deuda en dólares que hoy encuentra a Chubut virtualmente paralizada, al personal de salud (los principales actores ante la pandemia) desamparado y a un sistema sanitario al borde del colapso.

Carlos Sepúlveda es secretario general del Sindicato de Salud Pública (SiSaP) e hizo declaraciones a MX respecto a la situación.

-¿Cuáles fueron las respuestas que les dieron durante la reunión que tuvieron el 15 de octubre en la Casa de Gobierno de la provincia y por qué el gobernador no los recibe?

-No tuvimos respuestas concretas ante los anuncios que el gobernador había hecho la semana después de los incidentes del 6 de octubre, que generaron mucha expectativa. Habló de la salida del pago escalonado y de que en noviembre se comenzaría a normalizar la situación. En esa reunión  no nos recibió el gobernador, sino los ministros de Economía y de Gobierno. Obviamente no nos conformó como sindicatos lo que nos presentaron.  Nos han mostrado: que está todo supeditado al endeudamiento, a la Legislatura, a ayudas económicas por parte de Nación, a nuevos impuestos y a más recortes que se van a empezar a hacer, pero nada en concreto que nos permita a nosotros comprender esa salida del pago escalonado. No sabemos aún cómo se van a pagar los sueldos atrasados. Lo único que sabemos es que seguimos como antes, cobrando por rangos, con dos o tres meses de atrasos, sin respuestas sobre el medio aguinaldo. Eso fue lo que nos motivó a quedarnos en la Casa de Gobierno para esperar la presencia del gobernador que nunca llegó. Tampoco hay respuestas sobre por qué no nos recibe. Es un ninguneo permanente.

Luego de los incidentes, el Gobernador Arcioni anunció el fin del pago escalonado para noviembre.

-Durante la protesta del 6 de octubre, frente a la Casa de Gobierno, resultaste herido en el pie.

-Sí, puse el pie para que la Policía no cierre la puerta, porque no había respuesta para reunirnos. Mientras hablábamos me decían que saque el pie, y yo les preguntaba “¿Cuándo nos va a recibir el gobernador?”. Estuvimos hablando unos dos minutos y en un momento me lo empezaron a apretar, no me lo dejaban sacar, empujaban para afuera. Después me empezaron a pegar con el borsego, y a pegarme en los dedos del pie con la cachiporra, hasta que no di más, pegué el grito y mis compañeros empezaron a pegarle piñas a la puerta para sacarme. Ahí tiraron gases lacrimógenos, abrieron un poquito la puerta y caí para afuera.

Foto: Germán Arredondo

-¿Desde cuándo el sindicato que representás viene reclamando y tomando medidas de fuerza? ¿Cuántas llevan en lo que va del año?

-Las mayores exposiciones de la lucha la tuvimos en 2018/2019, pero más notablemente a finales de 2019 y este 2020. No hemos parado. En lo que va del año llevamos: estados de asamblea, movilizaciones, cortes de ruta, ocupaciones (estando en un lugar esperando respuestas) y vigilias. En cuanto a paros llevamos entre 45 y 50 días en lo que va del año, segmentados entre 72, 48 y semanas de 120 horas, como la última que tuvimos a nivel provincial. El nuestro es uno de los pocos sindicatos que se mantuvo en la calle y en lucha, a nivel estatal-provincial. En estos últimos meses, se empezó a hacer más visible la presencia de otros sindicatos, recuperamos un poco el movimiento de lo que se conoce como la Mesa de Unidad Sindical, donde convergemos sindicatos de salud, educación, judiciales, viales, pesca, televisión y legislativos, entre otros.  Hay algunos gremios  que dejaron de convocar a la gente, ellos sabrán las razones. Otra razón es la pandemia. Hay sindicatos de escritorio, que son muy comprensivos con el gobierno. Se desdibujó un poco el frente gremial que tuvimos en 2018/2019, pero lo estamos recuperando, seguimos en esa línea por parte del SISAP. En estos últimos tiempos están algo desvirtuadas las medidas de paro teniendo en cuenta que nos empezaron a tirar con la biblioteca de la ley de Servicios Esenciales, donde el sindicato que presenta medidas se le pone la lupa, como en nuestro caso. Nos exigen, en el marco de la ley, coberturas mínimas con las que obviamente colaboramos por el contexto epidemiológico y el aumento exponencial de casos de positivos en la provincia, que ya son más de 15.000.

Sí continuamos en estado de retención, asamblea y buscando otro tipo de medidas que sirva, no sólo para visibilizar sino también para buscar que se nos dé respuesta.

También estamos buscando la forma de llegar a nivel nacional con todos los senadores y diputados, intentando  mantener una reunión presencial o por Zoom. Pronto vamos a tener noticias teniendo en cuenta que también deben tomar cartas en el asunto quienes son los representantes de Chubut.

-¿Cuál es el estado actual de las deudas salariales?

-Muy malo. Seguimos con las deudas de dos meses de sueldo, aguinaldo y retroactivos. No hubo ningún tipo de llamado del gobierno a nuestro sindicato, ni a ningún otro. Con un aumento de casos exponencial, más de 15000 y con, prácticamente, saturación de los servicios de terapia intensiva y de guardia en los hospitales, con ocupación de camas cercanas al 100%.

Los trabajadores de salud, trabajando, pero sin cobrar en tiempo y forma un montón de deudas. Somos esenciales sí, trabajamos, sí, pero a la hora de cobrar y tener una prioridad o una consideración con los trabajadores de salud pública no lo están teniendo. 

Enrique Navarro es ex delegado de ATE por el sector administrativo del hospital de Esquel y actualmente trabaja en el Departamento de Área externa que gestiona centros de salud de atención primaria (CAPS).

-¿Cómo es la situación con respecto a los Insumos, equipamientos e infraestructura hospitalarios?

-El tema de los insumos ha sido el gran problema desde hace un tiempo largo, debido a la misma situación económica de la provincia. Aparte de que han hecho desfalcos históricos en licitaciones, por años. Los proveedores se niegan a seguir fiando, hasta no cobrar lo que les deben. Ha sido bastante problemático, sobre todo cuando empezó la pandemia, que hubo que abastecer de insumos descartables. Algunos son básicos, pero el Estado estaba imposibilitado de comprar nada. Acá en Esquel, la cooperadora del hospital ha conseguido, no sólo insumos descartables, sino que también hizo un aporte formidable en equipamiento a la terapia intensiva. Hubo mucha ayuda de la comunidad en lo que refiere a barbijos, camisolines; gente que se ha dedicado a fabricar con sus propias impresoras 3D las máscaras. El Estado sigue estando, cada tanto se reciben cosas, pero muchas son por parte de Nación.

En cuanto a medicamentos la faltante es constante, hay programas que se han bajado, como la cobertura de los diabéticos. En lo de laboratorio nunca hay un stock para estar tranquilos, porque se compra de a poco según los fondos que consiguen generar el propio hospital.  Eso se repite en toda la provincia, cada hospital se la rebusca como puede pero los padecimientos son constantes

Después todo lo que tiene que ver con el mantenimiento de los equipos, las ambulancias, los lugares de trabajo, siempre se están buscando los recursos, pero los hospitales están hasta las manos.

En infraestructura hay promesas históricas de mejoras. Acá el hospital de Esquel es un edificio viejo, y se viene hablando desde hace mucho de un nuevo hospital porque se ha demostrado que estructuralmente está mal desarrollado. Se le han ido agregando partes, está todo mezclado y no se sabe bien qué es.

En Trelew, por ejemplo, están construyendo uno que se había  dicho que para esta fecha ya iba a un contar con un sector de terapia intensiva, pero ya declararon que no va a estar. Sí han hecho algunos hospitales rurales, esos son edificios relativamente nuevos.

Todo esto tiene que ver con lo que se fue repartiendo con la obra pública y todos los casos de corrupción que han ido surgiendo en la provincia.

-¿Cómo es la situación actual frente a la pandemia?

-En los últimos 15 días se viene desbordando, han empezado a surgir nuevos contagios y se está poniendo muy pesado el tema, sobre todo en algunas ciudades como Trelew, Madrin y Comodoro Rivadavia.

En Esquel hay ocho centros de salud, de los cuales solamente uno trabaja con los pacientes con síntomas o que estén infectados con Covid-19. El recurso humano es insuficiente para sostener cada turno, porque cada persona que tiene contacto con algún paciente, se lo aísla, así que tiene que entrar otro equipo. Estamos teniendo problemas con eso. La provincia está haciendo un ajuste increíble en el marco de los recursos humanos, y hacen mucha falta médicos y enfermeros. Ya da temor, porque no alcanza el recurso.

 

 

About Author

Es periodista del staff de Medio Extremo. Cubre noticias de política y sociedad, principalmente de la Ciudad de Buenos Aires. Podés escribirle a: contacto@medioextremo.com

Leave A Reply