Santiago O’Donnell: «Tenemos que cuidar a los Mariano Macri»

Por Guillermo Collini — Julian Doyle

 

El lanzamiento de «Hermano», donde se cuentan situaciones inconfesables del expresidente Mauricio Macri, promete ser un fenómeno editorial que ya agotó sus primeras dos ediciones. ¿Cómo lo estás viviendo?

El libro parece que está generando muchas expectativas, estoy en ese momento donde se habla mucho a nivel mediático pero todavía la gran mayoría de la gente no ha leído el libro. Las repercusiones políticas fueron más que nada por filtraciones del macrismo, de que el expresidente estaba preocupado, y eso que empezó a circular rápidamente. Por otro lado, se combina con cierta fascinación con la familia Macri que en cierta manera me ayudó a que el libro no quede atrapado en la grieta porque claramente también está la gente que tiene una mala idea o mal concepto de Mauricio Macri y que encuentra cierta fascinación en cómo el hermano describe algunas de sus maniobras y cómo funciona internamente la dinámica familiar, en especial ese triángulo que forman Mariano, Mauricio y Franco Macri, este último un personaje que estaba un poco olvidado y que Mariano rescata y a través de él, el libro lo vuelve a poner sobre el tapete.

Según explicaste en otra nota, Mariano Macri «habla por primera vez y revela el lado oscuro de su hermano mayor, con un nivel de precisión y detalle que ni los peores enemigos del expresidente llegaron a imaginar».¿Con qué se va a encontrar la gente cuando tenga a partir de esta semana el libro en la mano y pueda leerlo de punta a punta?

Alguien me dijo que es como sentarse a la mesa de los Macri y me parece que algo de eso hay. Fueron 17 horas de grabación pero muchas más de trabajo y con él tuvimos antes otra etapa previa para ponernos de acuerdo en qué íbamos a contar, cómo, bajo qué condiciones. También me había comprometido a mostrarle el libro antes de publicarlo y dejarlo que haga todas las observaciones que le parecieran pertinentes.

Hay una denuncia fuerte que el libro aborda, un préstamo millonario de un banco brasileño que jaquea al grupo Macri, y el fallido plan para evitar pagarlo a través de una venta simulada de la empresa insigne del grupo, Sideco, a un banco austríaco que, a su vez, escondería el dinero en fundaciones creadas con ese propósito en el paraíso fiscal de Luxemburgo. Pero también el libro te cuenta cómo se llegó a eso, qué es lo que los divide a los Macri. Recorre los últimos 50 años de la historia argentina a través de una de sus grandes empresas y suma distintas vivencias, detalles, anécdotas, que por un lado te pinta una familia que muchos describen como los Kennedy argentinos y por otro, parece un drama shakesperiano de hermanos que se pelean por el trono del padre.

¿Teniendo en cuenta el derrotero por el que está pasando Assange en estos días, crees que es central proteger a este tipo de denunciantes?

Obviamente también nos encontramos con un denunciante ético, aunque es una frase que a mi no me gusta, pero la verdad es que no encuentro una mejor para describir lo que en Estados Unidos y en el mundo se llama whistleblower, acá en Argentina no hay un término para definir a las personas que de algún modo sienten que hay cosas que la sociedad necesita saber que son injustas, que están mal o que perjudican a mucha gente y por razones éticas, no por dinero o porque los metieron presos y son arrepentidos. Por eso este trabajo está muy atado a lo que venía haciendo con Julian Assange y los Wikileaks. Assange justamente dice que las personas que tienen motivación para contar son mucho mejor que un hackeo porque un hacker no tiene ni idea lo que hay en una institución. Si yo quiero hackear a las empresas de Macri no sé que buscar. En cambio, si alguien de adentro que conoce todo y que está asqueado, que está enojado porque fue humillado, despojado, entonces la denuncia de esa persona va a tener mucho más valor y va a ser más directa. Mariano sabe mucho mejor que yo y que cualquiera de nosotros cuáles son las cosas que hizo su hermano que estuvieron mal.

Tenemos que cuidar a los Mariano Macri, a los Dolores Etchevehere, así como tenemos que cuidar a los Chelsea Manning a nivel mundial, a Assange perseguido ahora por Donald Trump, y a tantas otras personas muy valientes que se animan a denunciar abusos de poder, irregularidades y delitos. Son muchas las cosas que podés encontrar en el libro pero sin dudas una de ellas es la presentación de un testimonio muy valiente.

¿Cómo fue el encuentro con Mariano, lo conocías de tus tiempos como periodista en Estado Unidos?

Sí, lo conocí cuando estaba trabajando en Los Angeles Times, en el casamiento de mi hermano. Luego cuando me fui al Washington Post, él y mi hermano ya no vivían allí y perdí el contacto. En 1995 lo entrevisté para Newsweek, para uno de esos reportajes mundiales que armaban con aportes de varios corresponsales sobre empresas familiares. Además de Mariano recuerdo haber hablado con los Braun-Menéndez de La Anónima. Y después lo debo haber visto una o dos veces más.

¿Habrá un antes y un después en la política argentina con «Hermano»?

Estoy seguro que no, que no va a ocurrir un antes y un después. Pero ojalá el libro sirva para hablar de algunos temas, para repensar lo que es el mundo offshore, lo que es el mundo empresario, lo que son las inversiones genuinas versus la especulación financiera, la relación entre la política y el poder económico. Y después, el impacto que tenga en la política más coyuntural la verdad no me interesa tanto. Trato de hacer las cosas no por las derivaciones políticas que van a tener sino porque siento que es una buena historia y que es una historia que está esperando ser contada. Sobre todo por lo que pasó antes de que salga el libro, todo lo que se habló de las presiones que existieron, de las distintas fuerzas que operaron en contra de la salida del libro. Me acordé mucho de Assange que una vez me dijo conseguir información es fácil, lo difícil es publicarla.

Fotos: Pepe Mateos. 

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Director: Santiago O´Donnell. contacto@medioextremo.com

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