FinCEN Files Latinoamérica: fútbol, Odebrecht y boligarcas

Los archivos de la nueva filtración FinCEN Files se publicaron en más de 80 países, y en varios idiomas, en menos de una semana. El Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ por sus siglas en inglés) trabajó con el sitio BuzzFeed News y otros 108 socios de medios en la investigación.

La investigación aterrizó con fuerza en América Latina, revelando pagos cuestionables que fluyeron libremente durante casi dos décadas a través de los bancos de la región.

Desde estrellas del fútbol y funcionarios de la FIFA hasta magnates con conexiones políticas sospechosos de estafar a través de programas de alimentación y vivienda para los sectores más vulnerables, se encontraban entre la galería de sujetos poderosos cuyos secretos bancarios fueron expuestos por FinCEN Files .

La colaboración global, liderada por el ICIJ y basada en un tesoro de informes bancarios secretos obtenidos por BuzzFeed News, incluyó a 72 periodistas en 13 países de América Latina.

A continuación se presentan algunos de los hallazgos clave del trabajo del equipo del ICIJ en la región.

Fútbol y corrupción

El fútbol es el rey en el mundo de los deportes latinoamericanos, y los archivos de FinCEN revelaron la parte oscura de la lucrativa industria en países de la región.

En Argentina, el futbolista Javier Mascherano, quien fuera el capitán de la selección nacional de 2008 a 2011, fue señalado por los bancos por más de US$ 1 millón en transacciones de su compañía registrada en las Islas Vírgenes Británicas, Alenda Investments Ltd. Los pagos levantaron sospechas de posible evasión fiscal, informaron los socios del ICIJ en Infobae , La Nación y Perfil.

En Paraguay, otra historia arrojó luz sobre un escándalo que involucró al organismo rector continental del fútbol, ​​Conmebol, la división sudamericana de la FIFA. Un informe de 2015 de Deutsche Bank encontró pagos sospechosos de María Clemencia Pérez de Leoz, esposa del fallecido presidente de la Conmebol, Nicolás Leoz, según fue revelado en el diario ABC Color.

Nicolás Leoz fue acusado formalmente por el Departamento de Justicia de Estados Unidos y expulsado de la FIFA en 2015 por su papel en el escándalo de sobornos masivo ‘FIFAgate’.

En México, el rastro del dinero del escándalo FIFAgate también generó alarmas en Deutsche Bank. El banco marcó más de US$ 13 millones en pagos sospechosos que involucraron a la federación mexicana de fútbol, ​​Femexfut. Los destinatarios de dichos pagos incluyeron 11 personas y dos empresas que fueron acusados por EE.UU. en relación con FIFAgate, reveló el informe en el sitio Mexicanos Contra la Corrupción.

Odebrecht

En 2016, el Departamento de Justicia de Estados Unidos describió el esquema de corrupción de efectivo por contratos del gigante brasileño de la construcción Odebrecht como el «caso de soborno extranjero más grande de la historia».

La unidad antilavado de Estados Unidos (FinCEN, por sus siglas en inglés) recibió al menos dos extensos reportes de operaciones sospechosas en agosto y octubre de 2016 con detalles precisos sobre varias sociedades «pantalla». Entre ellas, algunas que participaron en el pago de «propinas» a funcionarios argentinos como Klienfeld Services Ltd, Innovation Research Engineering and Development Ltd, Trident Inter Trading Ltd, Intercorp Logistic y Magna International Corp.

Esos reportes también alcanzan al Meinl Bank, la entidad caribeña que Odebrecht compró para sus negocios delictivos sin lidiar con preguntas indiscretas. Por esa vía, el holding compró una obra a un reconocido artista latinoamericano, Fernando Botero, por US$ 500.000, una de las variantes más utilizadas para lavar dinero de la corrupción. Botero no estaba bajo ningún tipo de investigación, pero el pago parecía indicar la compra de una obra de arte, citando dimensiones y una galería en Colombia.

Por las fechas y los montos, en tanto, algunos de los movimientos de fondos detectados coinciden con las coimas que Odebrecht pagó para quedarse con la construcción de la planta potabilizadora de agua «Paraná de las Palmas» de Aysa. Es decir, una de las tres obras que el gigante brasileño gestionó -sobornos mediante- en la Argentina. Los pagos se concretaron vía Uruguay, donde el dinero se depositó en una cuenta a nombre de Sabrimol Trading, una sociedad controlada por el lobista argentino Jorge «Corcho» Rodríguez.

En la Argentina, cuatro años después de aquellas alertas que recibió la FinCEN sobre Odebrecht, el juez federal Sebastián Casanello elevó a juicio oral la investigación por los presuntos sobornos del consorcio liderado por Odebrecht en AySA. Entre los acusados figuran el exministro Julio De Vido, los exsecretarios José López y Roberto Baratta; los empresarios Tito Biagini, Aldo Benito Roggio y Carlos Wagner, «Corcho» Rodríguez y 19 acusados más.

En su resolución, Casanello consideró probada «la existencia de un acuerdo previo entre los imputados, empresarios y funcionarios públicos de AySA«, para «beneficiar a determinadas empresas que resultaron adjudicatarias de las obras» con licitaciones «direccionadas».

Los «boligarcas» de Venezuela

Los magnates venezolanos que hicieron fortunas en negocios con los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro se han hecho conocidos como los «boligarcas», una referencia irónica al héroe de la independencia sudamericana Simón Bolívar, a quien Chávez invocó como inspiración para su movimiento político.

Las actividades bancarias de estos magnates despertaron sospechas en países de América.

En Venezuela, FinCEN Files reveló nuevos detalles sobre Alex Saab, un aliado cercano de Maduro a quien Estados Unidos sancionó en 2019 por «orquestar una vasta red de corrupción» que se enriqueció a sí mismo y a Maduro utilizando contratos sobrevaluados para importar ayuda alimentaria para los pobres. Los bancos informaron sobre Saab a las autoridades estadounidenses a partir de 2016 por transacciones del Global Bank of Commerce en Antigua, revelaron los socios de ICIJ en Armando.info.

En Argentina, el magnate de la construcción venezolano Alejandro Ceballos Jiménez contrató a un abogado argentino prófugo como testaferro de una empresa offshore en Londres. Ceballos utilizó la empresa, Sarleaf Limited, para enviar millones de dólares en contratos de vivienda pública a destinatarios, incluidos sus familiares.

Néstor Marcelo Ramos, el abogado argentino en cuestión, era el titular de Helvetic Services Group y está imputado en la causa de presunto lavado de dinero contra el empresario Lázaro Báez. Ramos aparece en dos SARs (Suspicious Activity Reports), o reportes de operaciones sospechosas de una empresa por un total de US$ 262 millones, emitidos por la FinCEN en diciembre de 2013 y febrero de 2014. El argentino fue reportado ante el organismo por el Banco Espírito Santo de Miami por el movimiento de fondos en la cuenta de una sociedad, Sarleaf, de la que Ramos era “accionista nominal” y director.

Helvetic Services Group, en tanto, fue la sociedad suiza utilizada por Baéz para comprar la financiera “La Rosadita” y luego sacar del país fondos a través de sociedad offshore y cuentas en Suiza. A través de la operatoria que le posibilitó Helvetic, Báez habría lavado alrededor de US$60 millones, según la acusación del juez Sebastián Casanello. El fiscal Abel Córdoba sostiene la imputación en el juicio oral conocido como “la ruta del dinero K” y pidió en julio 12 años de prisión para el empresario.

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Julián es periodista. Vive en Buenos Aires.

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