Santiago del Estero: pueblos y ciudades sin agua potable, la miseria y la lucha contra el olvido

El 41% de sus población carece de acceso al agua segura, otro gran porcentaje a cloacas, luz, gas, salud y educación. Mientras tanto, en la provincia se inauguró un tren interurbano con cuatro estaciones (Santiago-La Banda), que pasa por zonas carentes de estos servicios, un acuario construido por la empresa de un ex vicegobernador, que no funciona como debería; diques sin agua y otros con fisuras que inundaron sus alrededores y obligaron a los pobladores a abandonar sus casas. 

Si bien las carencias de los santiagueños son muchas, la principal es la del agua potable, ya que sin ese recurso es imposible la vida. Barrios periféricos de los principales departamentos, localidades y pueblos olvidados, tienen que consumir el agua de lluvia, de ríos y lagunas (si la sequía lo permite) contaminada con desechos animales o glifosato; o esperar, cada tanto, al camión cisterna municipal que se la provea, muchas veces tampoco apta para el consumo humano o animal.

Esta problemática se da a lo largo y a lo ancho de la provincia. Desde MX  nos pusimos en contacto con delegados del Frente de Organizaciones en Lucha (FOL), de la localidad de El Caburé y del paraje Las Lomitas, departamento de Copo, cerca del Límite con Chaco, quienes nos cuentan la alarmante situación que se vive en  la zona y cómo se vieron obligados a organizarse para reclamar por el derecho al agua, dando como resultado en algunos casos una mejora en el suministro y la posibilidad de una vida más digna.

Las voces

Juán Alvarado (35 años, padre de seis hijos), es trabajador rural y delegado del FOL del paraje Las Lomitas, donde tampoco cuentan con electricidad (a pesar de que les habían prometido paneles solares) ni acceso al gas natural.

La situación que vivimos en Las Lomitas es muy complicada. Sólo tenemos agua de la laguna, donde toman los animales. No es un agua apta para tomar, pero obligadamente tenemos que hacerlo. Ahí toman los vacunos, los cerdos, las cabras, y todo el abono de los corrales cuando llueve corre para la laguna. No tenemos agua ni para la escuelita. La estamos pasando muy mal. Las lagunas están todas secas, el camino –por donde llegan a veces los camiones cisterna con agua– horrible, no se puede entrar.

Laguna, casi seca, de donde consumen agua pobladores y animales.

Otra de las lagunas de la zona, completamente seca.

Víctor Hugo «Lito» Barrionuevo es el actual comisionado de El Caburé y Marcelo Córdoba el ex, ambos de bases juaristas. Según nos cuenta Juán, se alternan constantemente en la función «Son rivales, pero siempre están juntos». Los mandatos pasan, las promesas incumplidas quedan.

Aparte del agua, otro es el tema de la vivienda. Mi abuela que hoy tiene 103 años, vive en una casita rancho, envuelta con nylon. El comisionado que tenemos siempre se ha ido en promesas, que nos va a hacer casas, a dar ladrillos, pero nunca cumplió. Ya tenemos doce años, dos gestiones, al principio Córdoba y después Barrionuevo, se han cambiado como tres veces cada uno ya. Pero seguimos en la misma miseria, nunca han hecho nada para nosotros. Tenemos una salita que había hecho hacer un intendente de Los Pirpintos, pero jamás tuvimos un médico.

Con el FOL, estamos con una ladrillería, tratando de hacer ladrillos para mejorar la forma de vivir de la gente, haciendo unas piletitas de 2000 mil litros de agua para cada uno. Pero de parte del municipio, estamos cero a la izquierda, no recibimos nada. 

Víctor Hugo «Lito» Barrionuevo, comisionado de El Caburé.

El Caburé y el resultado de la lucha

Carlos (36 años, padre de siete hijos), trabaja en construcción y es delegado del FOL de la localidad de El Caburé. Nos relata lo que han tenido que luchar para tener una planta potabilizadora y la situación de su comunidad.

Tanto Caburé como Las Lomitas y todo el norte de Santiago del estero, hemos sufrido décadas de olvido por parte del gobierno en el tema del agua. Para conseguir la planta potabilizadora de El Caburé nos hemos movilizado muchísimas veces, y hasta hemos cortado la ruta. Hace unos dos o tres años le llevamos al presidente de Recursos Hídricos, Alfredo Montero, el agua podrida que estábamos tomando y el caradura nos dijo que si tomaba un vaso de ese agua levantáramos el corte. Fue un proceso muy duro para poder ser escuchados.

Alfredo Montero, presidente de Recursos Hídricos de la provincia, siendo convidado con el agua del pueblo.

Nosotros, si bien ahora tenemos una planta potabilizadora que no se ha terminado todavía, ya se está largando el agua aquí en el pueblo. Hemos sufrido toda una vida con el tema del agua. Juntábamos en tachitos o recipientes, después largaban el agua sin ningún componente para matar a los microbios y esto causaba enfermedades, mayormente a los chicos, diarreas, vómitos y les salían unos granos en la cabeza. Esto pasaba hasta hace unos dos o tres años atrás.

Nos hemos sentidos obligados a recurrir a una organización, antes desconocíamos lo de las organizaciones sociales o los movimientos piqueteros, porque estamos en el interior de Santiago y no tenemos mucho acceso a las grandes ciudades. Nos hemos podido sumar a esta organización (FOL) que nos ha dado un alivio impresionante en todos los aspectos, en lo económico y en el crecimiento como ciudadanos, al hacernos conocer algunos derechos básicos y que hoy podamos gritarlo y sacarlo al viento. Que se escuche y haga eco.

Las autoridades son las mismas que están siempre. El gobernador Gerardo Zamora, se va cambiando el mandato con Claudia Abdala, la mujer. El mismo sistema que en el tiempo de Juárez y Nina, -histórico caudillo que gobernó cincuenta años junto a su esposa. Han gobernado durante años Santiago del Estero. Aquí en nuestro pueblo si bien no es el mismo, y  ha perdido el comisionado que estaba cuando nos movilizábamos, el que está ahora es el que estaba ocho años atrás. Igual en Monte Quemado –ciudad cabecera del departamento de Copo-, alrededor de veinticinco/treinta años llevan manejando la misma ciudad. Y nosotros seguimos en las mismas condiciones.

El Caburé ha tenido una mejoría con la planta de agua potable, que si bien no se finalizó, está en un proceso bastante avanzado. Pero lo que es el norte de aquí y los parajes vecinos, por ejemplo Las Lomitas (una comunidad de unos 300 habitantes), el camión de la Municipalidad le lleva un tanque de agua, pero es imposible llegar. Hay 30 kms de acá a Las Lomitas y el viaje dura dos horas y media para ir, porque el camino es imposible de transitar.

La ingeniera encargada de la obra de la planta potabilizadora de El Caburé, es la esposa del presidente de Hirrigación. El otro día la llamamos para que hagan llegar el agua a todos parajes que están a 30 o 40 kms de aquí, porque ahora con el tema de la sequía no tienen. Le pedí si podían mandar unos camiones o si podía hablar con Montero. Pero no me quería pasar el número, ni quería hablar con Montero. Así se manejan en Santiago del Estero.

Yo soy nacido y criado en El Caburé, nosotros no tenemos un colegio. Yo no he tenido la posibilidad de ir a un colegio, porque mi padre no tenía los recursos para hacerme estudiar, y para ir a estudiar a otro lado tenés que pagar. Nosotros soñamos con tener un colegio en el pueblo, una cuenta pendiente que nos queda como padres, y queremos que el día de mañana nuestros hijos tengan una formación, que puedan salir adelante. Pero en eso  estamos muy atrasados, muy mal. 

El FOL, nos ha enseñado que  tenemos derechos, que tenemos que salir a reclamar. Antes la gente pensaba que todo era casualidad, que era consecuencia de que teníamos que hacernos cargo nosotros, y hoy nos damos cuenta del abandono total del gobierno. Se moría la gente y nosotros pensábamos que era casualidad, que la gente se tenía que morir. No tenemos un hospital en el norte de Santiago del Estero.

Lo único que tenemos es una salita de primeros auxilios, donde hay sólo un enfermero. De vez en cuando se cuenta con una ambulancia. Ahora hace casi nueve meses que estamos sin ambulancia y nos manejamos con una camioneta de la municipalidad, por cualquier caso de urgencia. Nos llevan a Monte Quemado, Los Pirpintos o Pampa de los Guanacos –localidades aledañas-.

Monte Quemado es una ciudad de 40.000 habitantes, que tiene un hospital con una estructura impresionante, pero no hay médicos, no hay nada. Es un desierto ese hospital. Obligadamente de ahí nos derivan a Santiago capital, por una ruta malísima, y así la gente se termina muriendo en el camino. Casos de esos, miles. Hemos perdido gente por no tener un tubo de oxígeno o por no poder darle los primeros auxilios.

Las consecuencias de la falta de agua potable

Andrea Ruíz es diputada provincial por el Partido Obrero y docente. Desde MX le consultamos acerca del porcentaje de la población santiagueña que carece de agua potable, las consecuencias de esto y sobre las obras de infraestructura que realiza la provincia.

El 41 por ciento de Santiago no tiene acceso al agua potable. Sí en las zonas céntricas de cada departamento, pero en el resto no. Los barrios periféricos se manejan con canillas comunitarias o redes clandestinas, tirando una manguera para que llegue a sus casas, pero al mismo tiempo carece de presión. Si vamos a capital, las escuelas de departamentos más bien céntricas tienen que cortar las clases porque no hay presión y se quedan sin agua tipo 11:00 de la mañana.

La falta hace que la gente tenga que tener agua estancada de lluvia o esperar camiones que llegan de vez en cuando. El agua estancada hace que se multiplique, no sólo el dengue, sino la leishmaniasis, una enfermedad de la piel provocada por un tipo de mosca.

Aquí se invirtió muchísimo dinero en el laboratorio que le ponen al padre de la ex gobernadora , en donde van a estudiar el chagas y la leishmaniasis, pero no dan una solución de fondo, que es tener agua potable.

Obras mal hechas y sin una función social

La diputada también destaca que la obra pública, sólo le ha dado ganancias a quienes la llevan a cabo, a empresarios y, muchas veces, a los políticos del oficialismo o sus familiares.

En el llamado Tren al Desarrollo,  se han gastado diez millones de dólares y son cuatro kms entre Santiago y La Banda, no tiene una función social, ya que hay muchos sectores periféricos de ambas ciudades que carecen de luz, agua potable o redes de gas.

Zamora, en uno de los diarios de Santiago, dijo que ahora están por hacer una obra hídrica que firmó con Nación  y que va a llevar mucha agua a las localidades. Pero habla más de una zona ganadera y productiva muy importante. Este tipo de obras en la provincia, se relacionan con los emprendimientos agroganaderos y los canales de riego. Va a ser un beneficio para las dos megafactorías porcinas chinas que van a instalar en Santiago del Estero.

El dique de Villa la Punta, una zona serrana a 70  kms de la capital, no tiene agua porque no hay vertientes. Lo mismo con el dique Figueroa, que no ha traído ninguna mejora para el departamento y ha dejado zonas inundadas alrededor. Mucha gente que había logrado hacerse su casita de material, han tenido que abandonarlas y construir su rancho en zonas alejadas, porque tiene muchas filtraciones y es una obra mal hecha. Solamente han ganado los empresarios.

En la zona norte, en el dique del departamento de Pellegrini, la gente iba con sus palas a ayudar porque no mandaban maquinarias para una obra pública tan importante. Desconozco si se ha concluido o no, pero siguen estando sin agua. Sólo algunas zonas tienen luz, y carecen de red de gas.

Con respecto al Acuario y Centro de Piscicultura de Termas de Río Hondo, la que realiza la obra es la empresa de José Emilio Neder y sus hermanos, el ex vicegobernador y actual senador nacional  (a quien lo sacan de ser vicegobernador y lo pasan a ser senador, pero queda como vice su sobrino, Carlos Silva Neder). Él y su empresa, cobraron en un principio nueve millones de pesos.

Lo que me informaron los vecinos del acuario es que no está dando resultados. Es un lugar en el que no rinde la siembra que se necesita para restaurar toda la fauna que se ha perdido.

Por otro lado tampoco hay caminos en ninguna parte de la provincia, son de tierra o ripio, intransitables. Excepto las rutas nacionales, como la 34, la 9 y alguna que otra ruta provincial, que una parte está en buen estado y otra no. En esas obras para nada se invierte,cuando somos miles los docentes que transitamos para dar clases en las zonas más alejadas.

Enlaces relacionados:

folweb.com.ar

www.plataformadelagua.org/mapa/instructivo 

 

 

 

 

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Es periodista del staff de Medio Extremo. Cubre noticias de política y sociedad, principalmente de la Ciudad de Buenos Aires. Podés escribirle a: contacto@medioextremo.com

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