Chile: represión, muertos, heridos y un gobierno que se aferra al poder mediante las armas

Las imágenes de las revueltas populares de las últimas semanas y la durísima represión estatal, desnudaron las desigualdades del «milagro chileno», las carencias de la clase trabajadora con salarios bajos y alto costo de vida, las pensiones privatizadas, como así también los recursos básicos. Los elevados costos de aspirar a una educación universitaria o a una salud pública de calidad, que se contrastan con la riqueza de los poderosos que tienen como cara visible al presidente Sebastián Piñera.

A este bagaje de problemáticas, hay que sumarle una serie de escándalos de corrupción que han salpicado a las fuerzas armadas, Carabineros, empresarios y a la casta política, en perjuicio de la gente, por lo que a contra mano de lo que pregonan los medios hegemónicos, el problema central no fue el aumento en la tarifa del metro. De ahí la consigna: “No son treinta pesos, son treinta años”.

Lesiones, torturas, desapariciones, abusos, violaciones y asesinatos, fueron algunas de las más reiteradas denuncias ante los organismos de derechos humanos, desde que comenzaron las protestas.

Una Constitución, un plan económico y, por lo que se ha visto, un sistema represivo heredado del dictador Augusto Pinochet que brega para que el statu quo social no sea interrumpido.

La televisión chilena tergiversa o desinforma y las redes sociales no estuvieron ajenas a estas maniobras. En Facebook, las imágenes y videos, en su mayoría tomadas por ciudadanos durante las manifestaciones, captaron los momentos en que Ejército o Carabineros hacían uso desproporcionado de la fuerza, o incurrían en abusos de poder, fueron censurados por ser considerados violentos.

Represión desmedida, secuestros y munición letal usada por ejército y carabineros contra las manifestaciones

Furgón de Carabineros arroja en movimiento a persona en Concepción

Relatos en primera persona

Christopher  y Mauricio Vera, son hermanos y trabajadores rurales, de la Décima región, Los Lagos, en la Ciudad de Osorno. Ellos junto a su padre, fueron golpeados y detenidos en la manifestación del 19/10.

 C: La marcha en la que participé el sábado, era pacífica, pero los carabineros empezaron a tirar gases lacrimógenos sin provocación. Nos dispersamos. A mí me atraparon defendiendo a mi hermana de un carabinero que la empujó contra un poste de luz. Luego, dentro del bus,  nos tiraron al suelo y pegaron patadas. No hacían distinción entre hombres, mujeres o niños.

M: en el bus subieron a unos chicos esposados, con la nariz luxada por los golpes, y a una chica la desnudaron y la golpearon. A nosotros nos soltaron alrededor de las 04:30.

Pablo  es de Santiago de Chile, trabajador del Metro: En mi estación fueron como dos días en los que sucedió la evasión masiva. Esto ocurrió el 15 de octubre. Toda esa semana del 15 en adelante se hicieron evasiones masivas por parte de los estudiantes. Esto llevó al metro a cerrar muchas estaciones. El gobierno lo que hizo fue, en casi todas las estaciones, poner por  lo menos a diez carabineros.

En un principio no había violencia de ningún tipo, solamente la manifestación. La cosa se empezó a poner mala cuando llegó la policía a las estaciones. Las cerraban y había gente que necesitaba pasar para ir a sus trabajos.

La quema de los metros, porque se han quemado estaciones completas, fueron el fin de semana (cuando comenzaron protestas masivas, luego de las evasiones), el viernes en la noche y el sábado en la noche. Yo personalmente no creo que hayan sido los estudiantes secundarios lo que quemaron el metro. Hubo ocho estaciones de metro, esto por información del sindicato, que se quemaron al mismo tiempo. Eso requiere una coordinación impresionante.

Lunes o martes mandan a los policías a la calle y el día viernes suspenden los servicios de la Línea uno,  ese mismo día a la noche se queman las estaciones, siendo que estaban resguardadas por carabineros.

Denuncian que Carabineros prenden fuego a estación del Metro

Yelcho de Santiago, obrero y organizador poblacional: “los primeros tres días, viernes sábado y domingo, fueron súper álgidos y con harta violencia. Estuve en uno de los puntos de Santiago sur, Maipú. La policía estuvo muy enajenada. Mucha bomba lacrimógena. Están disparando al cuerpo, tiran muchos perdigones, uno me dio en la tetilla y me hizo sangrar, aunque no fue una herida tan fuerte. Tengo un compañero que el domingo de esa semana, le pegaron con un palo en la cabeza, los pacos. Hubo mucha represión.

Salió a hablar un ex director de policía de fuerzas especiales, diciendo que se están saliendo mucho de los protocolos, porque no se puede disparar a menos de 25 mts de una persona, y si se dispara tiene que ser a las piernas. Pero en este caso hay mucha gente que ha perdido ojos, dientes; muchas heridas en el rostro, pecho y espalda, .Tengo un compañero con tres perdigones en la espalda y otro con ocho perdigones, en espalda y piernas.

Daniela Báez Toro, es de Valparaiso y técnica en turismo: el gobierno siempre ignoró las peticiones del pueblo, y Chile despertó y con rabia! Quisimos manifestarnos y nos tiraron los milicos a la calle. ¡Nos pusieron toque de queda! Nos encerraron y a veces cortaban las luz para tenernos desinformados. Muchos de los saqueos fueron liderados por los mismos uniformados, como carabineros y militares. Hacían un tipo de “organización de saqueo” y así la gente robaba para la tv. Obvio que igual habían ladrones que opacaban el verdadero motivo de la lucha, siendo los mismos manifestantes los que detenían la situación y le quitaban las cosas robadas utilizándolas para el fuego.

Claudia Morales es Licenciada en Comunicación de la Universidad de Santiago de Chile y nos relata cómo fue la génesis del conflicto, la represión y nos brindó datos de los muertos y heridos durante las manifestaciones.

El viernes 18/10 se hizo un llamado a cacerolazo masivo, porque la represión policial estaba siendo muy fuerte con los secundarios, que estaban haciendo la evasión masiva y ya llevaban una semana aproximadamente.

La represión por estos días fue desmedida. Según el Colegio Médico hay más de 180 personas con daños oculares severos y, por lo que supe, más de 100 personas perdieron un ojo.

El INDH cifró que hay 1500 heridos, pero la Cruz Roja dice que hay más de 2500 y quizás puedan ascender porque dicen que le estaban impidiendo dar las cifras oficiales.

Con el tema de los asesinados, el  gobierno dice que son 23, 5 de ellos por mano de agentes estatales. Recuerdo algunos:  Alex Nuñez, en la estación del metro Del Sol, Maipú, fue golpeado hasta no dar más y falleció al otro día, tenía 39 años; otro fue  José Uribe Atipani, en Curicó, asesinado por militares. En esta zona no existía toque de queda ni estado de emergencia. Él se encontraba manifestándose en la ruta 5, pacíficamente, pasaron los militares y le dispararon desde una camioneta.

Del total de muertos, 10 aparecieron calcinados en supermercados y en una bodega de ropa interior.

Apareció una información en redes que decía que uno de esos chicos Joshua Osorio Arias, de Renca, tenía tres orificios en su tórax al momento de encontrarlo calcinado. Por eso surge la duda de si esas personas murieron de este modo o las mataron antes para posteriormente tirarlos a los incendios. Hay un abuelo de 79 años, José Atilio Arancibia Pereyra, de la Quintana , que había desaparecido el domingo 20 y después fue reconocido como uno de los calcinados en un Construmart de la comuna. Otro caballero de Renca, salió a comprar una torta y desapareció ese mismo domingo.

Eso es lo que llama la atención, desaparecieron al menos la mitad de los asesinados el domingo 20/10. Ese día salí a dar una vuelta, acá en Santiago, para manifestarme y ver cómo estaba el panorama.  Cuando llegué, había mucha gente manifestándose y los milicos estaban adentro de un supermercado Santa Isabel , disparando como locos. Después de que me fui, un amigo me contó que cuando llegó, los pacos estaban subiendo gente a los micros.

Luego me fui al Sol (barrio residencial), y cuando estuve ahí  quedé impresionada, tres pacos con ametralladoras, los milicos con los helicópteros apuntando; balines por todos lados, en las casas y en las calles. Cuando nos estábamos yendo hacia atrás de la avenida principal, vimos a un tipo que estaba herido por la espalda y le iba corriendo sangre.  Toda una violencia excesiva en las calles.

También salió herido un integrante del Instituto Nacional de Derechos Humanos, con siete balines. Esta institución no está teniendo mucho reconocimiento a nivel social porque su director, Sergio Micco, salió a decir que en Chile no existía una violación sistemática de los derechos humanos, cuando hemos visto todo lo contrario. Este gobierno lo que está haciendo es normalizar la violencia.

He asistido algunas veces a las manifestaciones de Plaza Italia y han sido todas muy masivas. La tele esconde totalmente la información y sólo se enfoca en los saqueos e  incendios. El otro día hubo un incendio acá en el centro y los medios decían que los manifestantes estaban impidiendo el paso de los bomberos, cuando la gente estaba ayudando a apagar el incendio, que se dice que lo provocaron los pacos, como también algunos saqueos que fueron provocados por los milicos.

El presidente Piñera, desde los primeros días de las protestas, sólo ayudó a avivar el fuego de la violencia al declarar «estamos en guerra contra un enemigo poderoso», sin hacer mención alguna a que era el mismo pueblo de Chile el que estaba en las calles, ni mucho menos una autocrítica de su accionar como mandatario.

El martes por la noche, Piñera anunció, lejos de intentar calmar las turbias aguas del conflicto o de escuchar la voz de las calles y dar un paso al costado, y teniendo en cuenta que hasta el día de hoy las protestas y la violencia no cesan, que sumarán al aparato represivo a los efectivos de Carabineros ya retirados, para tratar de mantener el orden.

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Es periodista del staff de Medio Extremo. Cubre noticias de política y sociedad, principalmente de la Ciudad de Buenos Aires. Podés escribirle a: contacto@medioextremo.com

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