LA CACERÍA DE LAS TIERRAS RURALES: Capitales árabes al abordaje de Río Negro, con beneplácito oficial

Cerca de 20.000 hectáreas de bosque andino surcadas por dos ríos, varios arroyos y lagunas, espacio de cóndores y pumas, fueron convertidas en un coto de caza mayor propiedad de capitales de los Emiratos Arabes en Río Negro. Por estas semanas están culminando las obras de construcción de tres residencias en Rincón del Diablo, a 65 kilómetros al sur del aeropuerto internacional de Bariloche, en un área de estepa alta cuyo bosque estaba intacto hasta hace unos diez años cuando fue contratada la primera cuadrilla de trabajadores rurales para el desmonte inicial.

Matar Suhail Al Ybhouni Aldhaheri, magnate emiratí sindicado como mano derecha de los negocios de la casa real de Abu Dhabi, es uno de los propietarios de cerca de 21.000 hectáreas en la zona andina. Controla por lo menos seis parcelas rurales en dos bloques, uno de 19.270 hectáreas entre los ríos Alto Chubut y Foyel que incluye Rincón del Diablo, y otro de poco menos de mil en el paraje El Manso, al norte de Lago Escondido. Las distintas compra-ventas se formalizaron a partir de 2017, comprendiendo tanto las titularidades de las propiedades privadas como las integraciones de las sociedades que las controlan.

Rincón del Diablo comprende tierras altas de veranada (pastoreo en los meses más cálidos), ocupadas tradicionalmente por las familias mapuche asentadas sobre el Alto Chubut y arroyo Las Minas, con excelentes pasturas naturales y numerosas lagunas y cursos de aguas dulce. Hace diez años unos 15 hombres jóvenes de El Bolsón y El Maitén fueron contratados para desmontar el área, para lo que eran trasladados por Nicolás Bernardo van Ditmar, representante de Joseph Lewis en la región, en una camioneta de Hidden Lake SA, que significa Lago Escondido en inglés. Por ese entonces debían ingresar desde el sur, vadeando el Alto Chubut; ahora lo hacen desde el oeste, cruzando dos puentes de gran envergadura y recorriendo los caminos de tierra nuevos, abiertos exclusivamente para el coto de caza.

Van Ditmar y los hermanos Marcos Marcelo y Damián Miguel Mindlin negociaron con el gobierno de Río Negro, compraron las tierras desconociendo la legislación vigente, gestionaron y administraron las obras de infraestructura, obtuvieron el perdón y olvido para todas las irregularidades hasta que hace menos de dos años todo pasó a manos de Ignacio Petrocchi Massuh y Alberto Barabucchi, la antesala de la trasferencia real a los capitales árabes.

Piezas de TEG

Diuna Inmobiliaria SA, Manzil SA y Estancia María SA son algunas de las firmas con que Matar Suhail Al Ybhouni Aldhaheri controla y opera las casi 21.000 hectáreas en los parajes El Foyel y El Manso.

Diuna la formaron en febrero de 2017 los abogados Martín Salaverri y Martín Fernandez Dussaut, quienes intervienen tanto en las operaciones de Tavistock Group (Lewis) como Pampa Energía (Mindlin). Los abogados dejaron la máscara siete meses después, incorporándose como directores titulares Al Yabhouni Aldhaheri, van Ditmar y Barabucci; como director suplente Alfredo Federico Bergter, del grupo belga BURCO.

Septiembre del 2017 fue un mes intenso. Jorge Daniel Ortiz y Petrocchi Massuh formaron Manzil SA. En diciembre transfirieron el paquete accionario al magnate emiratí, según una fuente, lo que no está formalizado en los boletines oficiales hasta el momento. Esta firma contrató a ABConstrucciones SRL de El Bolsón para la construcción de un complejo de tres residencias en Rincón del Diablo, que desplegó un importante movimiento de personal durante los últimos meses. Máquinas pesadas, containers y vehículos todo terreno doblegaron uno de los últimos territorios intactos, abriendo kilómetros de caminos y picadas. El contrato prevé tres unidades de unos 500 metros cuadrados cada una, según una fuente extraoficial, lo que hace suponer que la obra seguirá ya que las imágenes satelitales dan cuenta de menos superficie construida hasta el momento.

En enero de 2010 los Mindlin formaron Estancia María SA, designando en el directorio a Lisandro Alfredo Allende y Eduardo Enrique Represas. Allende está imputado en la causa federal por la compra original de Lago Escondido, que se tramita en Buenos Aires. Con esta firma compraron la fracción de 679 hectáreas sobre la costa sur del río Foyel en el paraje El Manso, en la que secaron humedales para hacer lagunas artificiales. En marzo de 2017 en Bariloche se escrituró a nombre de Barabucchi.

También el gobernador Alberto Weretilnek viajó a estrechar relaciones. Aquí con su colega de San Juan, Sergio Uñac y con Emilio Monzó.

Elefantes en el bazar

Integrantes de la comunidad mapuche Kom Kiñé Mú fueron los primeros en advertir el inicio del alambrado olímpico para la obra del coto de caza en 2010. En los años siguientes hubo reclamos críticos tanto de los pobladores del lugar como de algunos legisladores de la oposición. El proyecto del coto fue presentado ante la provincia con las firmas de Mindlin y Alex Correa Flenborg, quien por ese momento revistaba como personal de planta de Hidden Lake.

Al mismo tiempo, las organizaciones ambientalistas Arbol de Pie y Greenpeace protestaron por los descomunales movimientos de suelo y la intervención en el curso del río Foyel en la estancia María. Recién ahora tenemos la confirmación que eran los mismos capitales en movimiento de pinzas, ya que el cerrojo a la información pública y la intervención de un elenco estable de actores al servicio de distintos intereses dificultaron por años la comprensión de los alcances y características de este conflicto.

Las imágenes satelitales disponibles en Google Earth, registros de la Propiedad Inmueble y de Catastro confirman la existencia y ubicación de numerosa obra de infraestructura, que da cuenta de una intervención agresiva en tierras rurales en pocos años. La falta de declaración y consecuente evasión impositiva también se prueba en el caso de estos capitales árabes, al igual que lo que venimos publicando en relación a Máxima Zorreguieta, Burco y Tavistock, entre otros.

La intervención en las tierras  del coto de caza tiene dimensiones que parecen superar lo que hizo Burco en mesada Baguales y cerro Carreras, de acuerdo a la documentación de que disponemos y según los elementos que se valoren. Los kilómetros de caminos y picadas abiertas se aprecian con claridad en las imágenes satelitales, especialmente en comparación con diferentes registros de imágenes aéreas que dan cuenta de las voladuras de suelo. Una parcela, por ejemplo, ubicada a unos mil metros sobre el nivel del mar, es sólo camino de paso al sector de tres residencias VIP en el valle del Rincón del Diablo, con un puente de unos 30 metros en uno de sus bordes.

El arroyo del Diablo nace dentro de la parcela propiedad del emiratí y es tributario del río Foyel, que este mismo propietario controla hacia el oeste, cuando confluye con el río Manso en su descenso al Pacífico. Una porción del río Alto Chubut baña esta parcela por el este; por el oeste la recorta el arroyo Ushuaia, que también desagua en el Foyel.

Segunda época

La inmigración y colonización sirio-libanesa en la Patagonia es un capítulo crucial, violento y triste de la apropiación del territorio y sometimiento de la población rural más pobre de la primera mitad del siglo XX, al punto de que todavía hoy se libran batallas por la recuperación de campos usurpados por aquellos bolicheros y mercachifles. Esta nueva corriente de capitales árabes, la de los petrodólares, configuran nuevos usos y destinos para el territorio.

En 2015, en Pilar, provincia de Buenos Aires, Barabucchi formó el club de polo La Albertina Abu Dhabi, llave mágica para conseguir el financiamiento de los hermanos Faris y Matar. El domicilio del club es el mismo domicilio legal de Manzil, cuenta del rosario que enlaza a polistas, countries, abogados, inmobiliarias.

Las inversiones de Al Yabhouni, junto con las qataríes de Baguales Adquisitions SA en el curso del río Villegas, consolidan un nuevo eje de capitales trasnacionales en expansión en Río Negro.

Desde la ruta nacional que une Bariloche y El Bolsón, a la altura del paraje El Foyel, es difícil imaginar que hacia el este, a unos 35 kilómetros en línea recta, se emplaza una residencia de piedra y cristal, con vistas privilegiadas, para que señores amantes de las armas largas encuentren placer disparándole a los animales. El neoliberalismo recrea la banalidad de los safaris al Africa profunda y nos enfrenta a las variantes del despojo del territorio propiciado como lluvia de inversiones.

 (En colaboración con Javier Grosso, quien realizó el análisis de las imágenes satelitales y la cartografía.)

 

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Susana es la editora de Patagonia Extremo.

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