EL MURO FRONTERIZO TAMBIÉN PODRÍA ARRUINAR ECOSISTEMAS ENTEROS

La construcción del muro a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México además de tener un costo humano trágico, de ser un duro golpe para el comercio entre ambos países ya que México fue el tercer socio comercial de bienes de Estados Unidos en 2017, y del costo de la construcción, que oscila entre 12 y 70 mil millones de dólares, dependiendo a quién le preguntes; ahora, más de 2,800 científicos respaldaron un documento sobre lo que implicaría para el medio ambiente.

“Es importante que la gente entienda: este es un lugar verdaderamente especial en el planeta”, dijo Rodolfo Dirzo, uno de los autores del artículo y profesor de biología en la Universidad de Stanford. “Poner una pared en esta área única tiene tremendas consecuencias.”

En este sentido, muchas especies en peligro de extinción se mueven entre estas áreas en busca de recursos o como parte de su patrón de migración natural. Entre ellas, el borrego cimarrón peninsular, por ejemplo, viaja entre California y México para encontrar agua y sitios de nacimiento. El berrendo de Sonora y el lobo gris mexicano (la subespecie del lobo más amenazada del mundo ) migran para aparearse, lo cual es crítico para impulsar las poblaciones de sus pequeños grupos en peligro de extinción.

Un borrego cimarrón peninsular es fotografiado en Hellhole Canyon en el Parque Estatal Anza-Borrego Desert en California. Andrew Barna / Wikimedia Commons

Dividir estos animales en regiones separadas significa que es posible que no obtengan la comida y el agua que necesitan para sobrevivir, especialmente a medida que las temperaturas aumentan y las sequías empeoran el extenso territorio afectado por el muro. La división de las poblaciones de especies también disminuye las posibilidades de que un animal encuentre un compañero viable, en otras palabras, habría menos bebés. Además, causa endogamia, lo que lleva a más enfermedades y menos diversidad genética.

“Construir un muro impermeable a lo largo de la frontera más larga del hemisferio occidental es una idea estúpida: no tiene sentido”, señaló Paul R. Ehrlich, uno de los autores del artículo. Es un pionero en el estudio de la sobrepoblación de la Tierra y presidente del Centro para la Biología de la Conservación de la Universidad de Stanford. “No tiene sentido desde el punto de vista del futuro humano, no tiene sentido desde el punto de vista de la diversidad biológica y no tiene sentido porque va a ser extremadamente costoso y probablemente no alcance objetivos punitivos.”

En términos generales, la construcción arruina la vegetación natural, mata animales, destruye hábitats y a las especies locales con sus aumentos de luz, ruido y actividad humana. La frontera entre Estados Unidos y México es una región crítica que necesita protección, dicen los científicos, porque es una franja de tierra rara que alberga desiertos y humedales en el mismo espacio.

El problema es que el gobierno de los Estados Unidos lo sabe. Durante años, financió investigaciones sobre cómo proteger el medioambiente y los animales en riesgo, incluso promulgó leyes, como la Ley de Especies en Peligro y la Ley de Política Ambiental Nacional. A pesar de todo esto, Trump está decidido a construirlo, para bien o para mal. Incluso, en estos días, amenazó con cerrar el gobierno si “los demócratas no nos dan los votos para la seguridad fronteriza, que incluye el muro.”

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Julián es el editor de BREAKING.

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