LAS ESCUELAS PÚBLICAS EN NUEVA DELHI, TAMBIÉN COMENZARON CON LAS CLASES DE FELICIDAD

Después de las vacaciones de verano, los estudiantes de Nueva Delhi, en India, regresaron a la escuela este mes y encontraron una nueva clase añadida a sus horarios: la felicidad. Las clases de felicidad representan un experimento radical en un país conocido por su rígido sistema de educación, que fue responsable en parte de consolidar una nueva clase media en las últimas tres décadas, pero también es criticado por alentar un tipo de aprendizaje de memoria y desencadenar altos niveles de estrés. Muchos lo culpan por una ola de suicidios estudiantiles.

El ideologo de la felicidad es Manish Sisodia, ministro de educación de Delhi. Su partido Aam Aadmi, fundado a raíz de un movimiento popular de lucha contra la corrupción en 2011, fue aumentando el gasto en las escuelas del gobierno de Delhi. La educación representa el 26 por ciento del presupuesto de la ciudad para 2018, lo que permite a los educadores impulsar una gran cantidad de nuevas ideas.

Las clases de felicidad, dijo Sisodia, son parte de ese esfuerzo mayor. Bajo el programa, 100,000 estudiantes de Delhi pasan la primera media hora de cada día escolar sin abrir un libro de texto, aprendiendo en cambio a través de historias y actividades inspiradoras, así como ejercicios de meditación.

El profesor de Matemáticas Sonu Gupta ante su clase de estudiantes de octavo grado puso como ejemplo al físico Stephen Hawking por todo lo que había logrado a pesar de su enfermedad neurodegenerativa. Otro profesor, Santosh Bhatnagar, que enseña sánscrito, le dijo a una clase de séptimo grado que cerraran los ojos e imaginen hacer algo que los hiciera felices.

Algunos maestros, sin embargo, siguen sin estar convencidos. Por un lado, dicen, las escuelas públicas están demasiado llenas para un plan de estudios basado tan fuertemente en la interacción en el aula. “Si tenemos 80 estudiantes en nuestra clase, ¿cómo podemos hacer un seguimiento de cada alumno en solo 35 minutos?”, Dijo Bharti Dabas, que enseña inglés en una escuela pública.

Otros dudan de que las clases de felicidad puedan cambiar el énfasis culturalmente arraigado en los exámenes y la memorización.

La iniciativa de Sisodia se produce después de casi tres décadas de rápida industrialización en India. Para satisfacer la demanda de mano de obra calificada en las nuevas industrias rentables del país, los sucesivos gobiernos produjeron graduados de escuelas secundarias y universidades, pero permitieron que los estándares cayeran.

Al menos 12 países, incluidos Perú y México, experimentaron con clases similares en las escuelas. Para no ser menos, Argentina también está condenada a la felicidad desde hace unos años de la mano de la fundación El Arte de Vivir. Con fuerte presencia en las escuelas de San Isidro, también ahora la meditación llegará a las escuelas neuquinas, donde el gobierno provincial firmó un acuerdo con dicha organización para enfrentar situaciones de violencia.

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Julián es Editor en Regia Mag. Director del sitio de noticias GalaxiaY2K.com. Y uno de los fundadores de Medio Extremo.

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