Sobre el concurso del Ecoparque y la emergencia de lo público

Qué es lo que exime a los arquitectos de ser interpelados por su responsabilidad pública. Zoo, basura, vos sos la arquitectura. Las crisis globales no son concursos de diseño. La metadata del activismo de la web. Los derechos de los animales no humanos, dentro de un render.

En el blog de Rodrigo Canete se abrió un debate sobre las emergencias de lo publico y el rol de los arquitectos.

Esta nota es parte de un debate con Pablo Ferreiro y Pio Torroja sobre el estado de la arquitectura en la esfera publica. El cierre del Zoo de Buenos Aires y su fallido proceso de reconvención en el Ecoparque junto con el llamado a concurso de anteproyectos de arquitectura para el mismo, ha disparado una reflexión urgente sobre el desafío que las disciplinas de diseño y proyecto enfrentan ante la emergencia de la crisis ecológica y de derechos animales/genero, etc y que las encuentra sin marcos éticos de actuación y con herramientas con alto déficit democrático.

EL DEBATE DE LOS ARQUITECTOS EN LANP: TRAS QUE EL ARQUITECTO PABLO FERREIRO ‘RETARA A DUELO’ A PIO TORROJA, MAURICIO CORBALÁN LO INVITA A DEBATIR EN UN ÁMBITO NO INFECTADO DE ‘NEGOCIADOS’ Y LE PIDE QUE ‘NO MATE AL MENSAJERO’

No maten al mensajero

En un principio me pareció muy buena la actitud de Pablo en sumarse al debate que se armo en torno al Ecoparque y hacerlo aqui en LANP. Pero luego me decepciono su retracción a una zona de comfort que insiste en que la discusión debería suceder en un ámbito institucional que, paradojicamente, es incapaz de generarla. Las instituciones tienen escasa o nula capacidad para generar debates criticos ya que sus compromisos pertinentes con gobiernos, socios y sponsors se los impide. Si alguien quiere saber que esta pasando en la ciudad, no va a enterarse por una revista de arquitectura donde arqs. hablan entre si adornados por publicidades en papel de alto gramaje, sino que va a ir a algun foro/sitio de FB, a LANP o a La Politica Online, redes con sus propios informantes y archivos “off the record”. Por eso Pablo, no mates al mensajero. Respecto al concurso, se nos pidió una sugerencia para cubrir un jurado con un arquitecto internacional. Nos pareció, por el perfil del problema, que Andres Jaque era el apropiado, pero terminaron eligiendo a otro.

El caso de la Orangutana Sandra, el cierre del ZOO y el Ecoparque, son paradigmáticos para comprender la transformación del consenso entre representantes y representados, el viejo “espacio publico” de la sociedad civil, en una “categoría zombie” de la cual el concurso de ideas es un descendiente directo. Quizás a Pablo le resulte dificil aceptar el deficit democratico de los concursos y la maniobra de dividir entre “hacer o criticar” le parece un buen atajo. La crisis del 2001 fue una crisis de representación y de legitimidad de los “expertos en lo publico” que el conjunto de la sociedad elaboro como pudo: con asambleas, cooperativas, fabricas recuperadas, monedas alternativas, etc. El colectivo de arquitectos no enfrento este desafío. Lo pensó como una recesión mas y después, cuando todo se normalizo, siguieron proyectando y construyendo. No aprendió nada. Mientras tanto el PRO, uno de los efectos del 2001, ha ido desarrollando una tecnologia politica para gestionar el espacio publico que si bien no prescinde del concurso de ideas, lo subordina a otras metodologías como los focus group, los data rooms, las consultoras extranjeras y las encuestas en redes sociales. Lo utiliza como forma de legitimación pero no es vinculante. Habria que ver porque entonces la FADU piensa que logra algo poniendo su aval.

Quienes somos “nosotros”

El cierre del zoo y el inicio del ecoparque han devenido en un proceso abierto de inteleccion general que no puede ser clausurado por un concurso de anteproyectos. El 2001 nos alerto que hay que poner en duda la formacion del “nosotros” y el fallo sobre Sandra sube la apuesta, hay un “nosotros” ampliado a los no humanos. Participar implica ser parte del devenir del escenario, no se puede gestionar desde afuera. Entonces, como los arqs pueden aislarse y posicionarse como un grupo exterior a las controversias sin reformular su “nosotros”? Excluirse es un privilegio? La crisis del campo (2008) indico que hay un proceso de reconfiguracion espacial del pais en curso que no es producto de ningun plan ni proyecto. Esa crisis la percibimos a traves de las cartografías de conflictos que dibujan los afectados, que articulan lo local con lo global sin mediacion profesional alguna.
Por otro lado no estoy de acuerdo en que el blog sea simplemente otra burbuja comunicacional afectada por el sesgo de confirmacion.
En estos escenarios donde lo publico emerge de forma inesperada, los foros de la red logran lo que muchos medios quieren y no pueden: un lugar de cruce de multiples historias con alta retroalimentacion y en tiempo real. Todos los que participan informan el proceso. Bajarle el precio al blog es un sintoma de debilidad. Tampoco entiendo porque recurrir a figuras como el duelo, otra señal de que el colectivo de arquitectos tiene problemas de club de caballeros. Lo importante no son los protagonistas del debate, sino la construcción de la audiencia, los terceros que escuchan y que no piden permiso para tomar la palabra (2001). Si los animales nos interpelan como actores políticos, la naturaleza deja de ser el paisaje de fondo en el que transcurre la “historia de los hombres” a la que la arquitectura le ha rendido culto y empieza otra historia. Esta conversación, vamos a cerrarla en un mausoleo?

Finalizar el debate o navegar la controversia?

El del ecoparque no es un escenario estabilizado y formalizado que tiene un adentro y un afuera donde la autoridad para intervenir se deba a un conocimiento diferencial previo a la emergencia. Los desplazamientos entre lo animal y lo humano, las jaulas y el santuario, los veterinarios y los activistas fue lo que el fallo de la jueza coordino y formalizo. La organizacion del proceso judicial (como el software de fuente abierta) da lugar a situaciones de coordinacion y deliberacion que anteriormente eran sintetizados por el proyecto arquitectonico, anticipando una totalidad pero clausurando un debate en curso, cerrandolo mas que dejandolo abierto. Por eso esta controversia tiene ramificaciones que van mas alla de la resolucion del predio del ecoparque y contiene preguntas a futuro sobre el destino de la coexistencia con no humanos con derechos (animales pero tb robots). Las ongs ecologistas señalaron el sinsentido de hacer un concurso de ordenamiento espacial al principio porque todo el proceso de decision sobre la permanencia y traslado de los animales es el nucleo sensible de las demandas para cerrar/reconvertir el zoo. Los animales ya no son objetos, componentes estaticos de una distribucion espacial, sino que son sujetos de derecho y eso, cambia los parametros materiales del problema. Cuando las falencias de la reconversion del ecoparque se filtraron a la prensa extranjera, la luz amarilla se prendio y las ong’s ecologistas se retiraron del proceso quitandole legitimidad cientifica al proceso. El plan orientador que reclamaban no podía ser delegado a un proyecto arquitectónico. Lo que hacia falta era proveer herramientas para navegar la controversia, para coordinar acciones entre mundos diversos, muchas veces inconmensurables entre si. Ese espacio es el que nos interesa a nosotros. Si bien el llamado a concurso exigía la formación de un equipo interdisciplinar la pregunta era y es, si alcanza la interdisciplina para un proceso emergente donde el contenido mismo es la eliminación de asimetrías y jerarquías. Yo creo que no. La jueza tuvo la astucia de llamar a una audiencia publica, un formato de discusión mas abierto, próximo a un foro, donde múltiples voces se enfrentaron yuxtaponiendo posiciones políticas a disensos científicos. Estas controversias no admiten una estrategia de “problem solving” como las que imagina el proyecto arquitectónico a priori. No hay lugar para una síntesis que congele el proceso porque los asuntos emergen y se bifurcan y los hallazgos de un campo luego se trasladan y se traducen a otro. Si las ciencias, con todo el tremendo aparato legitimador que las sostiene, estan bajo embate por la falta de credibilidad de sus investigaciones y resultados, que es lo que exime a los arquitectos de ser interpelados por su responsabilidad publica?

Un urbanismo de animales?

Todo esto es parte del desafio de levantar la valla que separa naturaleza y cultura. Y tomo algo que dijo Pablo al respecto. Cuales son las capacidades de invencion que la creciente urbanizacion del planeta reclama a los arquitectos? El “no hacer” no implica la creencia en un equilibrio que va a restablecer las condiciones perdidas automaticamente. Construir una forma de conocimiento no solo para sobrevivir sino para aumentar las capacidades en relacion a un ambiente en crisis ya no es una pregunta que solo atañe a los animales.Las crisis globales no son concursos de diseño, o por lo menos el diseño no deberia trabajar para reclamar esa posicion, sino para producir un marco etico que genere recomendaciones abiertas y no clausuras. Por otro lado, las plataformas de contenido se orientan estratégicamente al diseño de foros, al haz de historias y para eso utilizan metadata del activismo de la web: animalistas, ecofeminismo, terrorismo, etc. Los que vieron la pelicula OKJA habran comprobado algo de esto. La pregunta es si estas narrativas puedan convertirse en un conocimiento colectivo que organice acciones concretas a escala local y global. No sabemos, pero su capacidad descriptiva y performativa de los escenarios es enorme respecto a la de la arquitectura.

Lo primero es no dañar

La capilaridad del derecho animal esta reconfigurando velozmente no solo aspectos de nuestra intimidad, sino tambien la percepción de nuestras ciudades y territorios. El cierre del Zoo inicia una arqueología de los espacios de nuestra vida en común con los animales y de la larga historia de abusos contra ellos en un país que ha sido organizado desde sus orígenes en base a su explotación sistemática: recordemos que el Ecoparque se encuentra dividido de La Rural por la Av. Sarmiento: animales exóticos de un lado, cria de animales de producción del otro. Hace un par de meses asisti a una “Jornada Interdisciplinaria de debate sobre derecho animal no humano” organizada por Derecho de la UBA. A medida que iban sucediéndose las ponencias se generaban fricciones de difícil resolución. Una “psicóloga vegana antiespecista” se trenzo con una “equinoterapeuta” acusándola primero de explotar animales y luego reprochándole la insuficiencia de los criterios de bienestar animal que utilizaba para terminar luego criticándole la validez del discurso del objeto transicional en psicologia en pleno siglo XXI… Un veterinario propuso una lectura del “Código etico del Veterinario” para contabilizar las defecciones de la practica profesional respecto al cuidado animal. Esto me hizo acordar que un grupo de estudiantes de arq. de NYC intento formular una version del juramento hipocratico para la practica de arquitectura. “First do not Harm” (Lo primero es no dañar). Formula que implica que en el contexto actual de la crisis ecológica global, y muerto el canon de obras ejemplares, sean los derechos humanos y su extension a los derechos de la naturaleza las únicas herramientas posibles para una critica de la arquitectura.

La forma de la jaula es un problema.

El proceso del ZOO era una oportunidad de realizar un programa de conocimiento colectivo que vaya mas alla de las divisiones de trabajo, genero y especie.Cuando el equilibrio entre sistemas que impone la jaula es suspendido se produce una emergencia en la misma practica de diseño. La posibilidad de delimitar un espacio de encierro, una capacidad que la arquitectura comenzo a revisar criticamente en los 70’s, se actualiza grotescamente en el caso de la chimpance Cecilia del Zoo de Mendoza. Su jaula fue construida por los presos de una carcel con fines “disciplinarios” para los internos y de “ahorro” para el erario publico. Esto contrasta con la experiencia de Buenos Aires donde“por $12,7 millones los responsables del zoológico ya licitaron el diseño y la construcción de los habitáculos para el traslado de un total de X ejemplares” Como se traslada un animal? Como se mide su bienestar? Que implica diseñar y construir una jaula?Preguntas que vuelven a la mas basica de las tareas arquitectónicas: trazar una linea es un proceso deliberativo, contestado, espinoso y complejo.

Representar a un animal es una indagación espacial que traduce varios sistemas en apariencia inconmensurables entre si. Sandra es el nombre de una orangutana cuyos derechos no humanos fueron reconocidos por una Jueza pero tambien es el nombre de una empleada domestica del Ministro de Trabajo mantenida en la ilegalidad, en un país donde el trabajo domestico tiene una altísima informalidad y donde en el 90 % de los casos es realizados por mujeres. Estas sustituciones de un campo a otro me llevan a otra reflexion.

Hace poco un lector del blog hizo una buena inferencia sobre los debates de genero que se puede trasladar al problema del ecoparque y que implican repensar lo publico no como una intersubjetividad etica donde vivamos negociando una superioridad moral siempre diferida, sino una nueva organizacion material y cognitiva a la vez que permita alcanzar objetivos politicos concretos. “En un punto es como hablar de una problemática universal sin solucionar o intervenir en el contexto que produce el problema o, en definitiva, queda en ese ejercicio: el del debate y la discusión y la asunción de posturas que anclan en lo ético pero sin hacer el salto a lo real político.Quizás hasta es peor aún: transforman lo político en un sistema de posturas éticas personales o interpersonales en lugar de una perspectiva de organización con la mirada puesta en objetivos concretos y la disputa concreta de tu tiempo y lugar.’

Por Mauricio Corbalan, enero 2018.

About Author

Julián es Editor en Regia Mag. Director del sitio de noticias GalaxiaY2K.com. Y uno de los fundadores de Medio Extremo.

Leave A Reply