MARINEROS DE EEUU QUE AYUDARON EN FUKUSHIMA ESTAN ENFERMOS Y MURIENDO; POR QUÉ LOS FUMADORES DE MARIHUANA SON MÁS FLACOS

  • El USS Ronald Reagan, junto con otras dos docenas de buques de la Armada de Estados Unidos, formó parte de la Operación Tomodachi (en japonés, “amigos”), el rescate de ayuda financiera con 90 millones de dólares y movilización humanitaria para ayudar a Japón inmediatamente después del terremoto y tsunami de Tohoku en 2011. Para los marineros, la destrucción fue espantosa, sacando cadáveres del agua, de sobrevivientes apenas vestidos que dormían afuera en un clima con temperaturas bajo cero, entre otros desastres dentro del desastre. La suboficial Lindsay Cooper estaba afuera con su equipo, en la cubierta del barco. Ella recuerda que hacía frío y nevaba cuando sintió, de la nada, una densa ráfaga de aire cálido. “Casi de inmediato, sentí que mi nariz sangraba”. Pero su nariz no estaba sangrando. Tampoco había sangre en su boca, aunque Cooper estaba segura de esa sensación. Sentía, dijo ella, “como si estuviera lamiendo papel de aluminio”. Ahora, siete años después de su misión de ayuda, afirman que nueve personas han muerto como resultado del desastre en Fukushima Daiichi, y todas ellas son estadounidenses. Las largas horas, las raciones cortas y el cuadro implacable de muerte y destrucción a la deriva junto a la nave, combinados con los constantes recordatorios de que estuvieron expuestos a una cantidad desconocida de contaminación radiactiva, afectaron a la tripulación. Ahora, setenta y un miembros de la tripulación del portaaviones USS Ronald Reagan, han presentado una demanda en la Corte contra la Compañía Eléctrica de Tokio (TEPCO), la propietaria de la central nuclear Fukushima.
  • El consumo de marihuana se asocia con un aumento agudo calórico, sin embargo la ingesta extra de los consumidores de marihuana no parece reflejarse en un aumento del IMC (Indice de Masa Corporal). De hecho, los estudios han identificado una prevalencia reducida de la obesidad en la comunidad de consumidores analizados. Investigadores de la Universidad de Nebraska, la Escuela de Salud Pública de Harvard y el Centro Médico Beth Israel Deaconess analizaron datos de una muestra representativa nacional de más de 4,600 adultos. Los participantes fueron evaluados para varias medidas de control de azúcar en la sangre: sus niveles de insulina y glucosa en ayunas; resistencia a la insulina; niveles de colesterol; y la circunferencia de la cintura. Parte de los resultados indican que los usuarios actuales de marihuana (también había un porcentaje que no eran usuarios activos sino que habían consumido en el pasado) tenían una circunferencia de cintura significativamente menor que los participantes que nunca habían usado marihuana. También tenían niveles más altos de HDL (“colesterol bueno”). Las diferencias más significativas entre quienes fumaron marihuana y quienes nunca lo hicieron fue que los niveles de insulina de los fumadores actuales se redujeron en un 16 por ciento y su resistencia a la insulina (una condición en la que el cuerpo tiene problemas para absorber glucosa del torrente sanguíneo) en un 17 por ciento. Estos hallazgos sugieren en definitiva que la marihuana de alguna manera funciona para mejorar el control de la insulina, regular el peso corporal y quizás explicar por qué sus consumidores tienen una menor incidencia de diabetes.

About Author

Julián es el editor de BREAKING.

Leave A Reply