ENTREVISTA: La frontera picante

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La sensación de amenaza que implicaba la frontera mexicana comenzó a adquirir forma real a partir de 1994, cuando Clinton lanzó Operación Gatekeeper (Operación Guardián) que dio inicio a la construcción del muro y provocó efectos totalmente paradojicos tanto en la politica como en el número de inmigrantes sin papeles de residencia. Mientras más se fortificaba la línea de demarcación binacional, más aumentaba la errada percepción popular de que la frontera es un swiss cheese, un queso con agujeros. Y por otro lado en lugar de disminuir la cantidad de gente que se quedó a vivir en los Estados Unidos aumentó sideralmente. Los migrantes que estaban acostumbrados a circular de ida y de vuelta entre los Estados Unidos y México respondiendo a la demanda puntual de trabajo estacional, dejaron de moverse. Quedaron acorralados. Entonces empezaron a llevar con ellos a sus familias. Fue así que la cantidad de residentes sin papeles en regla pasó en pocos años de 3 a 11 millones.

Así describe Marina Aizen en su libro Trumplandia el backstage detrás del muro que divide las arenas mexicanas de las yankees y que terminó siendo el puntapié final para cercar una campaña centrada en el odio a los inmigrantes ilegales.

Vamos camino al cuarto mes desde que Trump asumió en la Casa Blanca y la construcción del muro, es decir, su ampliación más definitiva, y ya el Congreso autorizó una partida de 1.500 millones de dólares para la seguridad en la frontera, pero el dinero no podrá ser utilizado para el muro o más agentes de Inmigración y Control de Aduanas, según fuentes del Congreso.

En estos días también se dio a conocer una polémica en torno al muro con un tweet del escritor y productor estadounidense Andy Ostroy en el que ironizaba con la idea de la existencia de un muro entre el Presidente y su esposa, Melania Trump, acompañado de un gif en donde la Primera Dama sonríe solo cuando su marido la observa con la leyenda “Parece que el único muro que Trump ha llegado a construir es el que hay entre él y Melania Trump”. Al parecer, Melania lo marcó como favorito.

Así las cosas, la situación en la frontera sigue siendo grave y tiene a las ONG’s de derechos humanos que se ocupan de establecer estadísticas y protección a las familias y víctimas de persecuciones en el desierto, dejar botellas de agua en refugios, etc. Reyna Araibi forma parte del staff del Colibri Center for Human Rights, una organización de Arizona, clave para entender estos años en ese territorio, que se encarga de brindar información sobre los migrantes desaparidos conectando oficinas forences con la Justicia y las familias.

¿Cómo nace y cómo funciona Colibrí?

El Centro Colibrí es una ONG con la misión de poner fin a la muerte de migrantes y el sufrimiento relacionado en la frontera entre México y los EEUU. Nacimos de una crisis de derechos humanos que empezó hace 20 años cuando, como resultado de nuevas políticas de militarización en la frontera, cientos de inmigrantes empezaron a fallecer cruzando este terreno y sus familias les estaban buscando desesperadamente. Desde el año 1998, más de 6.915 personas han fallecido en la frontera y tenemos casos de más de 2.500 que siguen desaparecidos. Solamente para este año, desde el 1 de enero hasta la fecha, 41 migrantes han sido recuperados y llevados a la oficina del médico forense en Tucson, Arizona y todavía no hemos empezado las temporadas más crueles como el verano. Colibrí trabaja con las familias de los desaparecidos para recaudar reportes detallados y luego colaborar con los médico forenses y científicos tratando de identificar a las más de 900 personas, presumidas migrantes, que siguen sin identificación.

La situación en la frontera entre México y Estados Unidos siempre fue compleja pero ahora con el endurecimiento de las políticas migratorias de Trump cómo ven la situación allí?

Trump no tiene nada de innovador con sus propuestas y políticas. Como presidente, está expandiendo las mismas ideologías y políticas deshumanizadoras y fatales que hemos visto en la frontera por más de 20 años. Lo trágico es, como ya hemos vistos estas políticas, sabemos exactamente en lo que van a resultar: las muertas y las desapariciones de miles de personas y aún más sufrimiento multifacético en comunidades de inmigrantes. El mejor ejemplo es el muro que Trump quiere construir en la frontera. Ya tenemos un muro en la frontera y donde no hay muros, hay vallas, cámaras infrarrojas, luces de estadio, sensores de tierra, drones militares, barreras de vehículos, y, por supuesto, miles de agentes de la Patrulla Fronteriza. Toda esta militarización ha tenido efectos devastadores para las comunidades en la frontera, el medio ambiente, y los inmigrantes que están canalizados a las partes más peligrosas y remotas del desierto si quieren cruzar. Estas políticas no hacen nada para tratar por qué la gente está inmigrando, sólo castigan y parece que ese castigo miles de veces ha sido una muerte solitaria en el desierto de Sonora. Esto es una verdadera injusticia y una violación de cualquier compromiso a proteger los derechos humanos.

Ustedes como ONG’s al igual que Tucson Samaritans o Humane Border demuestran que en el desierto de Sonora hay gente maravillosa, que no todos son rangers racistas que sienten el terror y la furia que evocaba Trump en sus actos. Cómo se llevan con esta gente que en esos lugares son mayoría, les ponen obstáculos en su trabajo, teniendo en cuenta que muchos de ellos son policías o autoridades del gobierno o de la justicia.

En nuestro trabajo no enfrentamos tanto a estos grupos, pero sí hemos recibido comentarios feos muchas veces sobre el trabajo que realizamos con las familias de migrantes desaparecidos. Uno de los comentarios más repugnantes que creo que he escuchado varias veces es el que dice que los inmigrantes fallecidos merecían morir porque estaban cometiendo “un delito”. Este comentario es completamente equivocado en miles de maneras diferentes, pero lo que le hace aún más problemático es que demuestra que tan fuerte la narrativa de criminalización es en este país y también en otros países por el mundo. El gobierno y las facciones anti-inmigrantes en la sociedad han esforzado para crear la imagen del “migrante criminal” para justificar todos los actos inmundos e infrahumanos que toman en contra de los inmigrantes; si logran caracterizar al inmigrante como el criminal, supuestamente no importa tanto que los EEUU tratamos a los inmigrantes latinos (y de hecho de otras partes del mundo también) como animales en vez de como seres humanos con derechos fijos.

¿Por qué se da que los migrantes evitan pasar con un coyote y salen a aventurarse en terrenos cada vez más aislados y traicioneros, para evitar ser detenidos?

Lo que hicieron las políticas de militarización es crear zonas completamente cerradas a la inmigración y al mismo tiempo tuvieron el propósito de crear lo que se llama “el efecto embudo” – empujaron a los migrantes a los terrenos más peligrosos y remotos de toda la frontera. Hasta que dijeron en ese tiempo que el medio ambiente será un aliado para el gobierno porque los migrantes iban a darse cuenta de que tan peligroso es cruzar estas zonas. En vez de tener ningún efecto en disminuir la inmigración indocumentada, estas políticas del gobierno resultaron, y siguen resultando, en una crisis de muertes y desapariciones. La mayoría de los fallecidos cayeron victimas a los elementos del desierto porque estaban cruzando en estas zonas aisladas, peligrosas y remotas, y el desierto puede ser brutal y no discrimina. Él se quita todo de quien sea y después no deja nada para ayudar en el trabajo de identificación.

Además de la Border Patrol, hay organizaciones delictivas que persiguen y hasta violan a los migrantes. ¿Cómo ven esto desde su experiencia con ellos?

No podemos hablar sobre grupos específicos, pero lo que sí podemos decir es que los inmigrantes cruzando la frontera enfrentan una multitud de abusos incluyendo abuso físico, psicológico e incluso sexual. Los migrantes son una populación sumamente vulnerable a ataques y explotación por parte de múltiples actores a lo largo de su viaje y con las deportaciones y detenciones podemos ver que estos ataques no terminan si el migrante logra llegar a su destinación. Las familias han reportado abusos y discriminación por parte de varias agencias y actores. Lo que está claro es que los inmigrantes siempre están arriesgando sus vidas nada más para poder vivir en paz.

Según estadísticas, la frontera sur entre EEUU y MX, en los últimos años bajó mucho el porcentaje de mexicanos y subió la migración de centroamericanos. ¿Esto es asi?

Desde los números que hemos visto, parece que migrantes mexicanos y centroamericanos están cruzando y falleciendo en sus intentos. No es que un grupo ha superado al otro en los números de inmigrantes, pero lo que sí es trágico es que los migrantes centroamericanos, como resultado de su marginalización y vulnerabilidad, pueden tener más dificultades si fallecen porque han tomado aún más medidas para esconder sus identidades para poder sobrevivir el viaje peligroso que es pasar por México y las familias en Centroamérica pueden enfrentar más retos tratando de reportar su ser querido en los EEUU.

¿Cómo es el trabajo de ustedes con las familias de los migrantes muertos o desaparecidos? Más allá de la parte forense, imaginamos que hay todo un trance de dolor muy fuerte. Trabajan con psicólogos también para dar apoyo?

Hay un término que se llama “la pérdida ambigua” que quiere describir la multitud de emociones que significan tener un ser querido desaparecido. Ese término describe el limbo en que viven las familias que no saben por seguro lo que ha sucedido con un ser amado. En este limbo, uno se puede imaginar escenarios infinitos y ese dolor de no saber es un dolor agudo. Estas familias han sufrido tantos dolores con la desaparición de su familiar y siguen sufriendo como resultado de la discriminación, del odio hacia los inmigrantes, de la apatía, cuando lo único que quieren es tener respuestas a que pasó a esta persona desaparecida y poder seguir con sus vidas honorando y recordando este querido. Colibrí tratamos de ser testigos a las experiencias e historias de las familias además de ayudarles a encontrar a seres queridos desaparecidos. Queremos honrar junto con las familias a estas vidas irreemplazables que han sido perdidas en la frontera.

¿Cómo imaginan esta situación a futuro?

Si este país no empieza a enfrentar las políticas infrahumanas y peligrosas de implementan en la frontera, y de hecho en todo el tema de inmigración, vemos el futuro como un seguimiento y crecimiento de esta crisis de derechos humanos tan grave que tenemos ahora. Como pueblo tenemos que poner fin a estas narrativas falsas de los inmigrantes que justifican el castigo penal para el acto de migración y debemos ver la situación como lo que es: una situación humanitaria no criminal. Más muros van a resultar en más muertes. Punto. Eso no es aceptable para un pueblo de dicen que tienen un compromiso a la humanidad y a los derechos humanos.  Necesitamos reformas que enfrentan la realidad de los miles de personas que, por diferentes razones, están huyendo hacia los EEUU. Debemos tratar a este asunto con la perspectiva de derechos humanos que exijan respeto y protección de vida, sobre todo.

MARÍA

Compartimos la historia de María, una mujer centroamericana y la madre de un joven desaparecido. Su hijo  desapareció cruzando la frontera en 2011 y desde entonces María no ha dejado de buscarlo. Encontró a Colibrí después de llamar a varias agencias tratando de reportar a su hijo como desaparecido en el intento de cruzar la frontera. Tomamos el caso y hemos estado tratando de acompañarla a María en esta búsqueda. Ella nos dijo que cuando desapareció su hijo era la tercera vez que cruzaba la frontera. Había llegado aquí a los 13 años y empezó a crear una vida con sus estudios. Después, a los 20, fue deportado por primera vez. En ese entonces, él estaba en medio de sus estudios y tenía toda una vida en los EEUU entonces decidió regresar por la frontera otra vez. Después de regresar, se casó y junto a su esposa formaron una familia teniendo dos hijos. En 2011, fue deportado por segunda vez. Su mamá dice que después de la segunda deportación él no quería regresar sin documentos, pero buscó otras formas y no podía encontrar una manera diferente de llegar. Su hijo mayor, que tenía 4 años, estaba muy mal por la ausencia de su papá y él se decidió regresar otra vez por la frontera en vez de estar indefinidamente separado de su familia. Atravesó todo México, que es un viaje extremamente peligroso para los migrantes centroamericanos que se encuentran vulnerables a la explotación y ataques. Llegó a la frontera en Sonora, México y le llamó a su esposa a decirle que iba a cruzar el próximo día y que lo llamara cuando estaba en el otro lado. Después de esa llamada, su familia no supo más nada de él. Han pasado seis años en ese limbo de no saber y todavía María no deja la esperanza de que su hijo este vivo. Ella describe cómo siempre le hace falta algo, cada vez que hay fiesta o celebración ella no deja de pensar en la ausencia de su hijo. Bajó mucho de peso y ha imaginado varios escenarios de dónde puede estar. A pesar del dolor inmenso que se siente tener un hijo desaparecido, dice que nunca pierde la fe que algún día se van a reencontrar. Mientras, ella está haciendo todo lo posible para publicar sobre la desaparición de su hijo para que, si alguien sepa de él, pueden reportarlo. En Colibrí tenemos el caso completo y toda la información que se puede saber. Estamos siguiendo la lucha para poder darle respuestas a María por si algún día resulta que su hijo es una de las personas fallecidas que llegan a la oficina del médico forense; no queremos que eso sea el caso, pero como sea, esperamos que algún día María y su familia logren saber sobre su hijo.

FOTOS. The Story Institute

CONTACTO.  www.colibricenter.org

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About Author

Julián Doyle es editor de Screenshots. También escribe sobre temas de sociedad y cultura digital. Puede ser contactado en contacto@medioextremo.com.

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