Campo del Cielo entre la NASA, el turismo y los traficantes de meteoritos

A 360 kilómetros desde Resistencia, Campo del Cielo. No hay registro de la cantidad de habitantes de esta localidad chaqueña situada al borde de Santiago del Estero y el universo. Pero sí de la cantidad de meteoritos encontrados desde 1576: dieciséis. El último, hallado tras meses de exploración en uno de los terrenos más complicados, la zona más baja de un grupo de cráteres llamados San Agustín, logró el segundo puesto por sus más de 30 toneladas desplazando al anterior descubrimiento denominada El Chaco, Fue hallado en 1969 por Raúl Gómez, un poblador de la zona, y fue desenterrado recién en 1980 por la Fuerza Aérea. La excavación la dirigió hasta 1972 William Cassidy, astrónomo de la NASA que realizaba investigaciones en el lugar desde 1962. 

La lluvia de meteoritos sucedió hace cuatro mil años. Hoy la zona de Campo del Cielo ya es Monumento y Reserva Natural pero supo ser una zona trágica para los pueblos originarios que la llamaron la lluvia de muerte por su destrucción de la comunidad que habitaba esos suelos y del desastre que provocó en la biodiversidad. Cráteres de hasta 25 metros de extensión y ocho metros de profundidad. Los meteoritos impactaron a 14.400 kilómetros por hora. El interés de la NASA y otras asociaciones internacionales apunta a la investigación de cómo estos cuerpos que estaban en una zona entre Marte y Júpiter, llegó a la Tierra para fragmentarse, estrellarse y dejar marcas que podrían revelar secretos sobre el origen del Sistema Solar. Se estima que estos asteroides tenían 600 toneladas antes de impactar sobre la Tierra y que la mitad se perdió durante el ingreso. Los investigadores afirman que de esas 300 toneladas que impactaron, se logró recuperar un tercio. Hay más material enterrado y mucho elementos dispersos.

La Asociación chaqueña de Astronomía fue la que realizó todo el trabajo para el hallazgo de Gancedo (por el Municipio donde se encontró), el último gran meteorito de Campo del Cielo, en un zanjón de 60 metros por cuarenta, con una retroexcavadora y una grúa, en una zona conflictiva por las napas de agua rotas. 

Sin apoyo oficial y con una horda de depredadores humanos que quieren estos meteoritos para el tráfico ilegal que luego se conecta con colecciones privadas o museos e instituciones científicas del mundo; la Asociación es el único resguardo de esta fortaleza.  Alejandro López, astrónomo e investigador de la Universidad de Buenos Aires y Conicet, asegura que muchos de los fragmentos grandes terminaron en Internet  donde se ofrecen pequeños meteoritos de Campo del Cielo que fueron extraídos en forma ilegal. También en sitios como eBay se venden piedras de Campo del Cielo a un dólar por gramo. El año pasado, un control policial detuvo a un camión que sacaba 300 piezas de la provincia. En 1990, el estadounidense Robert Haag intentó robar El Chaco, que para un coleccionista podría valer más de 20 millones de dólares.

 

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Julián es Editor en Regia Mag. Director del sitio de noticias GalaxiaY2K.com. Y uno de los fundadores de Medio Extremo.

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