El paraíso del intermediario

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El intermediario entre Cristobal López y Petrobras, acusado de pagar coimas en la venta de una refinería y una cadena de estaciones de servicio, figura en los Panama Papers como dueño de dos empresas inscriptas en el paraíso fiscal de Islas Vírgenes Británicas. Las cuentas fueron abientas en agostos de 2010, al mismo tiempo que se negociaba la venta de la refinería San Lorenzo de la provincia de Santa Fe y de 360 estaciones de servicio Petrobras de la Argentina a la firma Oil Combustiobles, perteneciente al grupo Indalo que controlan López y su socio Fabián de Sousa. 

Rottemberg es un ex vicejefe de gabinete de Carlos Menem que debió renunciar en 1997 tras ser acusado de intentar cobrar un cheque que no era suyo, hecho por el cual la justicia santafecina lo condenó a un año de prisión. Tanto él como representantes de Indalo reconocieron en reportajes con el diario La Nación que Rottemberg había actuado de intermediario en la operación y que había cobrado U$S 8,8 millones en torno al negocio.

Según explicaron documentos en mano fuentes de Indalo al periodista Hugo Alconada Mon en agosto del 2013, casi cuatro años antes, en octubre del 2009, Rottemberg había firmado un contrato de intermediación con la firma Oil del grupo Indalo. Dos años más tarde, al concretarse la compra, Indalo le pagó a Rottemberg U$S 2,8 millones por servicios de intermediación, incluyendo la fijación del precio de la operación, servicio que el empresario tercerizó en un estudio de abogados brasilero.

Junto a esa comisión Indalo le pagó también a Rottemberg otros U$S seis millones, que en pricipio iban a ser ocho millones, por la compra de acciones en una empresa del intermediario llamada Vía Cuántica, supuestamente dedicada a la comercialización de fuel oil, pero que según representantes de Indalo nunca llegó a arrancar en esa función por “trabas de ministerio de Planificación” (del gobierno anterior) y luego por la imposición del cepo cambiario, a lo que habría que agregarles las dificultades financieras durante el actual gobierno debido a una grave denuncia de la AFIP.

Sumando la comisión por la compra de la refinería con la compra del 35 por ciento de Vía Cuántica, Indalo le pagó a Rottemberg esos U$S 8,8 millones entre agosto y octubre del 2011, reconocieron dos años más tarde representantes del grupo.

Entre la firma del contrato de intermediación y el cobro por los servicios prestados, en agosto del 2010, el estudio de abogados panameño Mossack Fonseca registró en las Islas Vírgenes Británicas a las firmas Manorville Investment Corporatión y Helena Holdings Portfolio Ltd., ambas con Rottemberg como único accionista. Así surge de los documentos de Mossack Fonseca, que detectó y analizó este cronista en el marco de la investigaciaón impulsada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) y el diario alemán Süddeutsche Zeitung. Dichos documentos muestran que entre febrero y septiembre del 2011, al mismo tiempo que Rottemberg recibía los pagos de Indalo, el empresario otorgó un poder amplio para mover fondos y abrir cuentas de Helena Holdings a un contador santafesino con pasaporte italiano, Ariel Serafín Spataro, y a un abogado porteño con pasaporte suizo, Enrique Miguel Spinedi. Spinedi había sido miembro del primer directorio del ORSNA el ente regulador de los aeropuertos que Rottemberg se había encargado de privatizar bajo la supervisión del entonces jefe de gabinete menemista Jorge Rodríguez. 

En agosto del 2013, Joao Augusto Henríquez, un ex funcionario de Petrobras y lobista del PMDB, el partido del actual presidente interino Michel Temer, denunció en una entrevista con la revista Epoca que Petrobras había cobrado coimas por vender barato a Indalo la refinería y las estaciones de servicio. Según Augusto, Rottemberg había triangulado coimas millonarias de Indalo a Petrobrás a través de una firma uruguaya llamada Millfox. La denuncia vino acompañada de un documento donde Millfox hace una “cesion de derechos de cobro” por hasta U$S 10 millones a favor del abogado Antonio Tourinho Dantas del estudio brasilero “Cedraz & Tourinho Dantas”, cercano a lobiista Augusto, quien, según dijo, recibía el dinero del estudio y lo elevaba a los jerarcas de su partido. 

En respuesta a la denuncia de Augusto, en agosto del 2013 tanto Rottemberg como representantes de Idalo negaron enfáticamente en La Nación el haber pagado coimas. Sin embargo, los representantes del grupo economico hicieron la siguiente salvedad: “No se pagó un dólar para sobornos, y Vía Cuántica ahora se está usando para comprar petróleo en el exterior para proveerle a la refinería San Lorenzo. No hay ningún misterio en esa sociedad…No se pagó ninguna coima. Punto. Luego qué negocio tuvo o tiene Millfox no tenemos ni idea.”

En marzo del 2014 empezó en Brasil la llamada “Operación lava-autos,” una megainvestigación judicial de corrupción en Petrobras que continúa hasta el día de hoy y por la que se ha apresado a importantes empresarios, conspicuos políticos y oscuros lobistas, muchos de los cuales se han acogido al régimen de delación protegida, generando una dinámica que terminó con un golpe parlamentario el mes pasado en contra de la presidente Dilma Rousseff por parte de legisladores sospechados y comprometidos por las investigaciones, algunos de los cuales terminarían confesando en escuchas telefónicas que voltear a la presidenta era la única opción para frenar el impulso de las pesquisas y preservar sus cargos y privilegios. 

En ese contexto la venta mediada por Rottemberg no tardó atraer el interés de los investigadores. Un mes después del comienzo de “Operación Lava-autos (llamado así porque uno de los involucrados usaba un lavadero de autos para blanquear dinero) se informó que la Policía Federal brasilera estaba investigando la venta de la refinería y las estaciones de servicios. “El interés principal de la Policía Federal brasileña es revelar si hubo o no evasión de divisas por parte de Petrobras,” escribió el corresponsal de La Nación en Rio de Janeiro, Alberto Armendáriz, Para los investigadores el precio de compra-venta había sido demasiado bajo. La represa, por caso, habría sido tasada en U$S 50 millones pero Indalo la habría comprado por 36, explicó el artículo. También habría llamado la atención de los investigadores el alto precio pagado por la intermediación, incluyendo los supuestos negocios con millfox y Vía Cuántica .

Augusto, el lobista brasilero que había involucrado a Rottemberg, fue detenido en septiembre del 2015 en el marco de la “Operación lava-autos” y rápidamente se convirtió en un delator premiado. En esa condición denunció que la campaña de Dilma Rousseff en las elecciones del 2014 habría recibido financiamiento de las constructora Odebrecht. El heredero de la megaconstructora brasilera , Marcelo Odebrecht, preso desde el año pasado y condenado a 19 años de prisión, también aceptó recientemente convertirse en informante a cambio de una reducción en su sentencia.Todo Brasil espera su confesión-delación.

Después de encontrar en los Panamá Papers a las empresas que Rottemberg opera en las Islas Virgenes Británicas desde que cerró la operación con López y Petrobras, este cronista intentó contactarse con el intermediario a través de varios teléfonos de su firma Jorge Alberto Rottemberg e Hijos S.A. y hasta llegó a comunicarse con una persona que se identificó como su padre, pero no tuvo éxito.

 

 

Publicado el 4 de junio de 2016.

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About Author

Santiago O'Donnell es el director general de Medio Extremo. Es editor jefe de internacionales en Página 12. Y autor de tres libros: ArgenLeaks, Politileaks y Derechos Humanos® La historia del CELS. Antes de MX, trabajó en Los Angeles Times, The Washington Post y La Nación. Escribile a contacto@medioextremo.com

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