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Parafraseando a García Márquez una vez más, podría decirse que la decisión de la Corte Suprema estadounidense de dejar firme los fallos en favor de los fondos buitre tenedores de deuda argentina es la crónica de una decisión anunciada. Si no para todo el mundo, al menos para la embajada estadounidense en Buenos Aires, el triunfo de los fondos buitre se veía venir.

Un cable diplomático del 13 enero del 2010 filtrado por Wikileaks, se refriere a un fallo del juez de Nueva York, Thomas Griesa, a cargo del juicio de los fondos buitre contra el Estado argentino. El cable dice que el “riesgo Kirchner”, esto es, la tendencia a descargar problemas propios en conspiraciones ajenas, “amenaza no sólo con complicar las obligaciones financieras y las perspectivas económicas de Argentina, sino también con debilitar las instituciones democráticas del país.”

El cable se refiere a la decisión de Griesa del 12 de enero del 2010 de trabar un embargo sobre los fondos del Banco Central argentino en Estados Unidos. El embargo fue levantado tres días más tarde cuando el juez  llamó a las partes a negociar un acuerdo, cosa que nunca sucedió. Eventualmente el juez falló en favor de los fondos buitre y la semana pasada la Corte Suprema dejó firme el fallo del juez al negarse a tratar una apelación de los abogados del gobierno argentino.

El cable arranca diciendo que el fallo de Griesa desató una andanada de críticas de la presidenta Cristina Kirchner y funcionarios de su gobierno, pero por suerte para la perspectiva de la embajada, esas críticas no estaban dirigidas al gobierno de Estados unidos. Más aún el cable hace notar que ni siquiera el juez Griesa fue el principal blanco de los ataques verbales, sino que detrás del fallo habría una larga lista de actores locales e internacionales que buscan descarrilar al gobierno.

RESUMEN: la reacción del Gobierno de Argentina (GDA) a la decisión de un juez de EE.UU. de embargar de algunos fondos oficiales argentinos fue rápida y fuerte, pero en lugar de apuntarle al Gobierno de EE.UU, la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner (CFK) y otros funcionarios acusan a algunos argentinos – entre ellos el vicepresidente Cobos – de una conspiración para obligarla a abandonar su cargo. Los comentarios críticos acerca de la decisión del juez fueron pocos en comparación con las observaciones formuladas contra los bonistas que iniciaron el juicio, así como muchos en la Argentina, no sólo el vicepresidente, sino también el presidente del Banco Central, un juez federal, un grupo de grandes medios de comunicación, y otros funcionarios del gobierno no identificados, así como “poderosos intereses externos”. El ministro de Economía reconoció que estos eventos complican los esfuerzos para resolver la deuda en default, pero dio garantías de que esos esfuerzos siguen bien encaminados. Fin de resumen.

Según recuerda el cable, fue el vicepresidente argentino Amado Boudou quien encabezó la defensa pública del gobierno con duras críticas al juez y los fondos buitre.

El ministro de Economía Boudou llamó a una conferencia de prensa para criticar la decisión apenas unas horas después de que la noticia se hiciera pública. La cantidad de fondos embargados no está claro – Boudou dijo que era de sólo 1,7 millones dólares (una cantidad “simbólica”), y que en todo caso no podía exceder los $ 15 millones, mientras que algunos informes de prensa indican que el total podría llegar a más de $ 3,00  millones , que es el límite superior establecido por el juez Griesa . Boudou llamó Griesa un “embargador serial”, señalando que Griesa había congelado previamente fondos del GDA, pero también reconociendo que esos embargos fueron posteriormente revertidos por el juez. Boudou hizo numerosos comentarios críticos acerca de los “fondos buitre”, que habían presentado el caso que llevó a la decisión, que es sobre la deuda GDA en default desde 2002.

Según el cable, tanto Boudou como la presidenta argentina argumentaron que el embargo trabado por Griesa formaba parte de una conspiración que incluía a una lista variopinta de enemigos internos y externos.

 

TEORÍA CONSPIRATIVA:   Si bien el caso fue iniciado por los tenedores de bonos privados en los EE.UU., tanto  CFK  como Boudou alegaron que fue el resultado de una conspiración mucho más profunda. CFK señaló con el dedo directamente en el vicepresidente Julio Cobos, diciendo que “Me parece que él no quiere que esperar hasta el año 2011, que él quiere ser presidente antes.” (Nota:. 2011 es el año de la próxima elección presidencial, en la que Cobos es uno de los favoritos en los sondeos) También dijo que Redrado es un “okupa” que permanece en su puesto gracias a una “jueza delivery”, y sugirió que la jueza a cargo de la causa del despido de Redrado del Banco Central (ver Ref. A) “acepta todos los pedidos del Vicepresidente.” Amplió la conspiración para incluir al gigante mediático Clarín, al calificar de “curioso” que la edición dominical del periódico haya publicado un artículo acerca de un posible embargo de los fondos, junto con una foto de Griesa . Boudou también criticó duramente a Cobos. Dirigiéndose a él directamente, lo instó a “jugar su papel, ya que usted no es un legislador, usted es el representante del Gobierno en el Senado, pero está actuando como el presidente de facto de la oposición”. Boudou también dijo que “parece que los fondos buitres tienen oficinas y representantes en Buenos Aires, a veces dentro del gobierno.” También le dijo al presidente del BCRA, sin aparente ironía, “deje que las instituciones funcionen.”

En su comentario final, el autor del cable que lleva la firma del entonces  Encargado de Negocios Tom Kelly expresa alivio por la no inclusión del gobierno estadounidense en la lista de presuntos conspiradores. Sin embargo, también predice que la costumbre del gobierno argentino de atribuir sus problemas a grandes conspiraciones ponen en riesgo no sólo al rumbo económico, sino la solidez de las instituciones del país.

Comentario: Que el gobierno de Estados Unidos no esté en la mira del Gobierno argentino durante esta crisis es una buena noticia.  Pero el hecho de que el GDA – empezando por la presidenta – otra vez acusa públicamente a sus críticos y opositores de conspiración es preocupante. Más allá de si la Presidenta se cree o no sus acusaciones de conspiración, otra vez está tomando una posición maximalista que le deja poco espacio para la búsqueda de un compromiso (…) Mientras CFK se muestra como esforzándose para reducir la carga de la deuda de Argentina, que se niega a reconocer que su propia actitud agresiva y sus acusaciones infundadas pueden perpetuar una crisis en la que todos los argentinos pierden. Un analista local llama a esto el “riesgo Kirchner,” que amenaza no sólo con complicar las obligaciones financieras de la Argentina y las perspectivas económicas, sino también con debilitar a sus instituciones democráticas. KELLY

 

En otras palabras, si el gobierno insiste en acusar a Cobos, Redrado, el grupo Clarín y un largo etcétera por los fallos en el juicio de los fondos buitre, si la victimización lleva a las instituciones argentinas a no asumir su responsabilidad de afrontar el problema con soluciones realistas, entonces los argentinos vamos a sufrir. Esta semana se cumplió el pronóstico de la embajada con  la decisión Corte Suprema estadounidense, que pone en serio riesgo de default a la economía argentina. Así, la crónica de una decisión anunciada en un cable diplomático cuatro años atrás, hoy se convierte  en dura realidad.

 

 

Publicado el 21 de junio de 2014.

 

 

About Author

Santiago O'Donnell es el director general de Medio Extremo. Es editor jefe de internacionales en Página 12. Y autor de tres libros: ArgenLeaks, Politileaks y Derechos Humanos® La historia del CELS. Antes de MX, trabajó en Los Angeles Times, The Washington Post y La Nación. Escribile a contacto@medioextremo.com

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