Falklands

 

A tres años de la primera publicación de los cables de Wikileaks sobre las Malvinas, cinco conclusiones rápidas.

1) Para Estados Unidos, Gran Bretaña es más que un par, más que un aliado inquebrantable: es la madre patria. En los cables diplomáticos la embajada en Londres le dispensa un trato reverencial («Gobierno de Su Majestad»), muy distinto al tono neutral que utiliza con la Argentina la embajada de Buenos Aires.

2) Para alivio de la Argentina, Las grandes petroleras de Holanda-Gran Bretaña y Estados Unidos, Shell y Exxon, buscaron pero no encontraron petróleo en las islas. Su lugar fue ocupado por tres pequeñas firmas británicas lideradas por Desire, que pese al entusiasmo inicial, siguen buscando sin demasiada suerte.

3) La solidaridad latinoamericana en el tema Malvinas no es tan fuerte como las declaraciones en las cumbres dan a entender. Con la complicidad de países vecinos, los isleños burlan fácilmente cualquier sanción que intenta imponer Argentina.

4) Gran Bretaña enfrenta la más drástica reducción de su presupuesto militar en su historia reciente. Pretende  eliminar el 20 por ciento de sus tropas y poner fuera de servicio a su único portaaviones entre el 2010 y el 2018. Por lo tanto, como dicen los cables, no quiere problemas en América Latina por causa de las Malvinas y aspira a mantener relaciones «normales» con Argentina..

5) Como parte de su plan de austeridad, más que nunca antes desde la guerra del 82, a Gran Bretaña le interesaría desprenderse del costo político, financiero y militar de mantener a las Malvinas.  Pero el lenguaje belicoso del gobierno argentino impide cualquier progreso porque toca el orgullo nacionalista británico y da crédito a los reclamos de los isleños, frenando en seco cualquier intento de acercamiento.

A continuación, los cables de wikileaks sobre las Malvinas en el capítulo «Falklands» de mi libro Argenleaks.

Para la embajada estadounidense en Londres las Malvinas no existen, al menos con ese nombre. El término usado para referirse a las islas del Atlántico Sur es «Falklands», y el nombre que se le da al gobierno de Gran Bretaña es «Gobierno de Su Majestad».

Un cable confidencial de febrero del año pasado da cuenta de la «tensión» causada por la llegada a las islas de una plataforma de perforación petrolera submarina y por el anuncio argentino de que los buques necesitarán permisos de navegación antes de partir de la Argentina o de atravesar aguas argentinas para llegar a las Malvinas.

A diferencia de los cables originados en Buenos Aires, que se refieren a las islas como «Malvinas/Falklands», en los cables londinenses desaparece la denominación argentina, como si la soberanía reclamada por el país ocupante no estuviera en disputa. En cambio, la referencia al «Gobierno de Su Majestad» (HMG, por su sigla en inglés) aparece tanto en los cables londinenses como en los locales.

El cable sobre las perforaciones dice que, según la petrolera británica Desire que las llevó adelante, las Malvinas están llenas de petróleo. Pero también agrega que otra importante empresa petrolera, Exxon Mobil, no cree que haya suficiente petróleo en las islas como para obtener una ganancia.

[Desire] estima un potencial de petróleo recuperable de 3.500 millones de barriles de petróleo, con más de 250 millones de metros cúbicos en reservas de gas. (Nota: El director internacional de Exxon Mobil, Brad Corson, nos dijo que no cree que haya suficiente petróleo en la plataforma continental de las islas Falklands como para arrojar una ganancia, citando las anteriores exploraciones petroleras de Shell que fueron abandonadas. Fin de nota.)

El despacho está firmado por el embajador Lou Susman, ex director de Citigroup y uno de los principales recaudadores de las campañas del presidente Barack Obama. Explica los pasos necesarios, tanto en las Malvinas como en el Reino Unido, para obtener una licencia petrolera en el mar que rodea a las islas y describe brevemente a las empresas que la obtuvieron. Afirma que, según Desire, las perforaciones se van a hacer en «aguas británicas» y por lo tanto acordes con el derecho internacional, algo que la Argentina disputa. «Desire dijo que la plataforma está firmemente en aguas británicas y que las protestas argentinas no alterarán sus actividades.»

Según el cable, la medida adoptada por el gobierno argentino no afecta mayormente la producción petrolera ni la economía de las islas mientras permanezcan abiertas rutas de abastecimiento desde Chile, Uruguay y Brasil, y destaca que los cruceros turísticos no han tenido que interrumpir sus viajes a la islas.

[El funcionario de la Cancillería británica] Allen dijo que el gobierno argentino hasta ahora había aplicado su decreto, requiriendo permisos de navegación entre el continente y las Falklands, a un solo barco y que los cruceros continúan viajando entre puertos argentinos y las islas. En todo caso, dijo que hay poco tráfico aéreo y marítimo entre las Falklands y la Argentina. Allen señaló que las principales vías de abastecimiento a las islas eran un vuelo semanal desde Chile y barcos cargueros que llegaban desde Uruguay y Brasil. Expresó cierta preocupación porque en el futuro esos países podrían estar tentados a restringir esas vías en solidaridad con la Argentina.

Hasta el momento, las preocupaciones del funcionario británico no se materializaron mayormente, más allá del apoyo diplomático de esos países al reclamo de soberanía argentina en distintos foros internacionales. Sin embargo, en septiembre del ario pasado, Uruguay le negó acceso al puerto de Montevideo a una nave militar británica camino a las Malvinas. Con respecto al reclamo argentino de soberanía sobre las islas, el funcionario británico citado en el cable dice que su gobierno mantiene su posición histórica de ignorarlo mientras los isleños se nieguen a considerarlo. A pesar de esa actitud, el funcionario británico reconoce que el gobier no argentino de Cristina Kirchner ha llevado adelante su protesta por la negativa británica de manera pacífica y legal.

[Allen] nos dijo el 24 de febrero que ningún gobierno del Reino Unido negociaría la soberanía de las Falklands sin la aprobación de los isleños, quienes en su inmensa mayoría se oponen a tales discusiones. Enfatizó el deseo del Gobierno de Su Majestad de continuar cooperando con la Argentina en todos los demás temas. Dijo que la Argentina parecía haber adoptado una postura similar, señalando un comunicado del gobierno de la Argentina diciendo que procedería de manera legal y diplomática.

El cable señala que ni la empresa ni Gran Bretaña quieren problemas con la Argentina por su decisión de permitir la explotación de petróleo en las Malvinas.

Desire confirmó que las acciones de la Argentina no interrumpirán sus actividades y dijo que había traba jado con la Cancillería británica [Foreign and Com monwealth Office] para tratar de evitar que aumenta ran las tensiones. Con la excepción de las Falklands, el Gobierno de Su Majestad busca continuar su relación normal con la Argentina.

En su comentario final, el autor del cable sugiere que las perforaciones británicas en Malvinas son una realidad que la Argentina debería aceptar sin chistar.

 

Funcionarios del gobierno del Reino Unido han hecho declaraciones públicas afirmando el derecho de las Islas Falklands de emitir licencias de exploración y producción en su zona de conservación, de acuerdo con el derecho internacional. Sin embargo, le han bajado el perfil al enfrentamiento y el impacto que podría tener en la relación entre el Reino Unido y la Argentina y otros países de América latina. El Gobierno de Su Majestad ha intentado evitar una escalada de las tensiones y enfatizó que desea tener relaciones normales con la Argentina en todos los demás temas. La Cancillería británica espera que la Argentina proceda de manera similar.

 

Publicado el 5 de abril de 2014.

 

 

About Author

Santiago O'Donnell es el director general de Medio Extremo. Es editor jefe de internacionales en Página 12. Y autor de tres libros: ArgenLeaks, Politileaks y Derechos Humanos® La historia del CELS. Antes de MX, trabajó en Los Angeles Times, The Washington Post y La Nación. Escribile a contacto@medioextremo.com

Leave A Reply